Shipra Narang Suri: “Los legisladores no entienden del todo la importancia de la vivienda”

La urbanista india, jefa de la sección de Prácticas Urbanas de ONU-Hábitat, asiste en Madrid al foro de la Unión Internacional de Arquitectos sobre vivienda asequible

Shipra Narang Suri, jefa de la sección de Prácticas Urbanas de ONU-Habitat, este miércoles en Madrid.
Shipra Narang Suri, jefa de la sección de Prácticas Urbanas de ONU-Habitat, este miércoles en Madrid.Claudio Alvarez

La urbanista india Shipra Narang Suri (Nueva Delhi, 47 años) es jefa de la sección de Prácticas Urbanas de ONU-Hábitat, el programa de Naciones Unidas para los asentamientos urbanos, desde hace dos años. Atiende a EL PAÍS en Madrid, tras participar en la apertura del Foro de la Unión Internacional de Arquitectos 2022, que se celebra hasta este viernes y ha reunido a 200 expertos y más de 800 asistentes de 120 países para hablar sobre vivienda asequible. En el trayecto entre el auditorio y el lugar donde se desarrolla la entrevista le da tiempo de hacerse un selfi con alguien que la reconoce, señala que viaja a España “a menudo” (el organismo donde trabaja tiene la sede en Nairobi, Kenia), comenta lo caluroso que está el tiempo y posa delante del fuselaje de un antiguo avión DC-9 que los organizadores han traído para celebrar algunos actos del congreso. Al subir, sonríe: “Es la primera vez que me entrevistan en un avión”.

Pregunta. ONU-Hábitat estima que 1.600 millones de personas viven en condiciones inadecuadas por falta de vivienda asequible. ¿Cuáles son los primeros pasos para resolver el problema?

Respuesta. La asequibilidad de la vivienda es un gran problema y una parte muy importante del derecho a una vivienda adecuada, pero no es la única. Se relaciona con otras características de ese derecho. Uno de los mayores problemas cuando hablamos de asequibilidad es la disponibilidad de suelo. Este supone entre un tercio y una cuarta parte del coste de una casa, y puede ser incluso más. Por eso creo que uno de los aspectos más importantes es hacer que haya suelo disponible. Esto es crucial porque el suelo muchas veces está controlado por el mercado. La planificación también es muy relevante. Cuando una ciudad no está bien planificada, la asequibilidad disminuye, los precios suben y el sector privado saca provecho. Finalmente, está la importancia de que los gobiernos se centren más en sacar a gente de la pobreza y el acceso a la financiación. Las hipotecas deberían estar disponibles a intereses muy bajos, especialmente para compradores de primera vivienda. Si gasto el 40% o el 50% de mi salario en una hipoteca, de qué voy a comer.

P. ¿Y por qué los legisladores están fallando en proveer vivienda asequible?

R. Pienso que los legisladores no están comprendiendo del todo la importancia de la vivienda y su centralidad para construir un entorno sostenible que incluya el desarrollo económico, el desarrollo medioambiental y la adaptación climática. No están entendiendo que la vivienda puede ser la pieza central a la hora de afrontar los problemas económicos, ecológicos y sociales. Cuando lo entiendan, podrán empezar a desarrollar políticas integrales y multidisciplinares que den a la vivienda la prioridad que merece.

P. El sector inmobiliario es una industria importante en las economías avanzadas. ¿Hay que involucrar a las compañías privadas para ofrecer vivienda asequible?

R. Es muy importante. Los gobiernos no van a poder hacer esto solos. Ningún país, por avanzado que sea, ha sido capaz de resolver el problema de la vivienda completamente y, desde luego, ningún país va a ser capaz de resolverlo sin la implicación de todas las partes. El sector privado es un proveedor fundamental de desarrollo inmobiliario y de vivienda en todas las ciudades y territorios. Su motivación es principalmente el beneficio, pero muchas compañías inmobiliarias están reconociendo la importancia de lograr beneficios con responsabilidad social. El problema que subrayan es el coste del suelo. Mi marido trabaja en el sector privado y tenemos esta conversación a menudo. Si las políticas están bien diseñadas, si se ofrece el suelo a precio adecuado y se aplican ciertas condiciones, el sector privado puede ser un importante proveedor de vivienda asequible.

P. ¿Se refiere a fortalecer la colaboración público-privada?

R. Y con la sociedad. Se puede poner en marcha una buena colaboración entre el sector público y el privado, pero sin olvidar al resto de actores. Muchas veces se proyectan soluciones muy lejos del centro de las ciudades y las casas están bien, pero si me lleva una hora llegar a mi trabajo y me cuesta 15 euros y no gano suficiente para pagarlo, ¿cómo voy a gastar ese dinero y ese tiempo? Entender las necesidades de la sociedad y traer esa reflexión a la conversación entre el sector público y el privado es muy relevante.

P. Este es un congreso mundial. ¿Qué tiene que ver la situación de España con la de México, Kenia u otros países?

R. El contexto es importante para las soluciones, pero aprender de otras experiencias es fundamental para no repetir los mismos errores. Si te fijas, por ejemplo, en la experiencia escandinava, puedes pensar: “Esto no tiene nada que ver conmigo, porque su nivel de ingresos es más alto, su infraestructura es diferente y también su estructura legislativa...”. Pero si escarbas más, puedes pensar qué hicieron bien, cómo empezaron. Son cuestiones universales. Eso es lo que podemos aprender.

P. Su organismo calcula que se necesitan 96.000 casas al día para toda la gente que necesita una vivienda adecuada hasta 2030. ¿Es posible hacer esto y, además, sin dañar el medioambiente?

R. Es necesario y, por tanto, tenemos que hacerlo posible. Hace mucho tiempo, la ex primera ministra de La India Indira Gandhi dijo: “La pobreza es el mayor contaminante”. Nunca podremos preservar la calidad del medio ambiente sin afrontar los problemas de la pobreza y los problemas de calidad de la vivienda y su asequibilidad. La manera de mantener un equilibrio entre el entorno construido y el entorno natural es una buena planificación. Los asentamientos informales, las ciudades no planificadas, solo nos llevarán a un daño todavía mayor del entorno natural.

P. En Europa ha aflorado cierto malestar del entorno rural, como las protestas de los chalecos amarillos en Francia. ¿Ha ido la urbanización demasiado lejos?

R. Creo que la urbanización es un proceso imparable e irreversible porque la gente llega a las ciudades en busca de trabajo, calidad de vida, educación, sanidad, un futuro para sus hijos, oportunidades… Pero una urbanización sostenible y bien planificada puede elevar la calidad de vida para todos, para la gente viviendo en áreas urbanas, periurbanas o rurales. Y tenemos que dejar de pensar en la urbanización como una dicotomía de lo rural contra lo urbano. En lugar de preguntarnos si la urbanización ha llegado demasiado lejos, tenemos que preguntarnos si está siendo útil para todo el mundo. Y si no lo es, cuál es el problema y cómo podemos solucionarlo.

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Sobre la firma

José Luis Aranda

Es redactor de la sección de Economía de EL PAÍS, diario donde entró a trabajar en 2008. Escribe habitualmente sobre temas de vivienda y referentes al sector inmobiliario. Es licenciado en Historia por la Universitat de València y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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