Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
ALEJANDRO GRISANTI | DIRECTOR DE LA JUNTA DIRECTIVA DE PDVSA

“Se necesitan 12 años para volver al entorno económico previo a Maduro”

El director de la junta de PDVSA nombrado por Guaidó asegura que Venezuela será "un mar de oportunidades una vez cesada la usurpación"

Alejandro Grisanti, director de la Junta de PDVSA nombrado por Guaidó.
Alejandro Grisanti, director de la Junta de PDVSA nombrado por Guaidó.

Economista e ingeniero, con estudios en Estados Unidos, Alejandro Grisanti (Caracas, 1966) fue director para América Latina de la firma Barclays Capital y fundador de Ecoanalítica, una de las firmas más respetadas en Venezuela en materia de análisis financiero. Juan Guaidó, reconocido como presidente interino por más de 50 países, lo ha colocado al frente de la nueva junta directiva de Petróleos de Venezuela (PDVSA), nombrada al fragor de la pugna por el cese de la usurpación de Nicolás Maduro. La Asamblea Nacional ya ha colonizado parte de las estructuras externas y propiedades de PDVSA en el exterior, comenzando por la estratégica Citgo, una de las joyas de la corona, la refinería y distribuidora de gasolina estadounidense propiedad del Estado venezolano. Guaidó tiene apuro por asumir la legitimidad de la representación de la compañía en el tablero internacional y ha encomendado a algunos de sus mejores cuadros en esta tarea.

“El principal objetivo es proteger y asumir el control de los activos que tiene PDVSA en el exterior”, afirma Grisanti. “Es una Junta de primer nivel, ocho petroleros, y yo, que tengo más experiencia en el tema financiero. Me toca asumir la maraña de los pagos pendientes; las demandas contra la República y PDVSA. Entre los objetivos estratégicos está la reinstitucionalización, que se acabe ese desorden solapado en el cual la administración confunde al estado, al Gobierno, a PDVSA y a Citgo. Establecer contabilidades y flujos de caja independientes; ofrecer una imagen de país serio, que la tuvimos alguna vez".

Pregunta. ¿Cómo interpreta la comunidad internacional la dualidad existente en torno a la gobernabilidad en Venezuela, representada también por PDVSA?

Respuesta. Dependiendo del sistema judicial de cada país se ha podido avanzar más lento o más rápido. En Estados Unidos hemos avanzado mucho: tenemos el control de Citgo y nombramos una nueva Junta Directiva. No es un tema sencillo. Con las sanciones a Venezuela del 28 de enero, toda empresa estadounidense que tuviera alguna deuda con PDVSA la debía depositar en cuentas de fideicomiso. Son activos inmovilizados. Estamos indagando sobre la ubicación y el tamaño de esos fondos. Eso hay que hacerlo con cada una de las refinerías y compañías con las cuales PDVSA tenga deudas. La idea es tomar el control progresivo de los activos que tiene PDVSA en el extranjero.

P. La decisión de la Asamblea Nacional, controlada por la oposición, de autorizar los intereses del pago del bono Venezuela 2020 ha sido muy criticada. Se ha afirmado que se está pagando una deuda al 10% de su valor en un país sin recursos.

R. Nosotros recomendamos a la Asamblea autorizar ese pago. Entiendo que pueda sonar contradictorio en estas circunstancias. Es una decisión que tuvimos que tomar. No hay una orden ejecutiva del Gobierno de Estados Unidos que proteja los activos de Venezuela si no cesa la usurpación. Este bono tiene la deuda colateralizada y existía el riesgo de que Venezuela perdiera la propiedad de Citgo en caso de no pagar.

P. Para reorientar la estrategia y salvar el negocio petrolero venezolano será necesario reformar el marco legal vigente, que contempla la obligatoriedad de la mayoría accionaria de PDVSA para la explotación de crudos.

R. Hay dos puntos. Uno es cómo incrementar inmediatamente la producción con las compañías trasnacionales que siguen en el país. Ellas han aceptado la minoría accionaria frente a PDVSA, pero se han creado estructuras legales donde podrían asumir el control de las operaciones. Estas empresas nos han comunicado que podrían desde el comienzo aumentar la producción. El otro, es que es necesario dar garantías a todas las empresas que tengan dinero invertido con Maduro, como Repsol, China Petroleum, Rosneft. Estamos dispuestos a respetar sus derechos de propiedad y buscar soluciones para reactivar la producción. Hay canales informales de comunicación con ellos. El mensaje del presidente Guaidó es claro: Venezuela es un mar de oportunidades una vez cesada la usurpación. Esos países tienen que saber que todos estaremos mejor sin Maduro. La producción china y rusa también viene cayendo en Venezuela hoy en día. Tenemos que establecer relaciones estratégicas de largo plazo con ellos.

P. ¿Cuánto le puede tomar a Venezuela estabilizar su entorno económico?

R. En el sector petrolero se necesitarán unos tres años para reconstruir lo que Maduro ha destruido, y unos 12 años, en total, para tener de nuevo el entorno que tenía la República antes de Maduro. A pesar de eso, el fin de de la usurpación, el cambio de rumbo, el fomento al crecimiento, se van a sentir rápidamente.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información