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California obliga por ley a que haya mujeres en los consejos de las compañías cotizadas

El gobernador asegura que, en el entorno de la confirmación de Kavanaugh, quiere mandar un mensaje a Washington a pesar de tener dudas sobre la aplicación de la medida

Si alguien no se ha enterado de que la conversación sobre el feminismo ha cambiado, California ha decidido recordárselo. En estos términos planteó el gobernador del estado, Jerry Brown, una ley que obliga a los consejos de administración de las cotizadas a tener mujeres consejeras. Se trata de la primera ley de este tipo en Estados Unidos. A pesar de las dudas sobre su aplicación, el gobernador asegura que los “recientes sucesos en Washington” le han convencido de que es necesario enviar un mensaje al resto del país sobre los derechos de la mujer. Ese mensaje es para el Comité de Justicia del Senado, que ha aprobado al juez Brett Kavanaugh para el Tribunal Supremo, a pesar de estar acusado de abusos sexuales.

El gobernador de California, Jerry Brown.
El gobernador de California, Jerry Brown. REUTERS

La ley SB 826 obliga a que todas las compañías cotizadas en algún mercado de Estados Unidos y que tengan sede en California tengan al menos una mujer en su consejo de administración antes de que acaba 2019. Después de esa fecha, se establecen unos baremos. Si el consejo está formado por cuatro personas o menos, tiene que haber al menos una mujer. Si son cinco personas, tiene que haber al menos dos mujeres. Si son seis consejeros o más, al menos tres tienen que ser mujeres. Estas cifras deben alcanzarse antes del fin de 2021. Las multas por incumplimiento van de 100.000 a 300.000 dólares. La norma, pionera en Estados Unidos, en Europa es una realidad en países como Noruega y se abre paso en otros como Italia o Bélgica. En la mayoría, como España, se trata de una recomendación más que de una obligación.

La ley estadounidense afecta a compañías cotizadas con sede en California, sean estadounidenses o no. No es precisamente un ámbito de aplicación pequeño. Dos de las compañías cotizadas más valiosas del mundo, Alphabet (Google) y Apple, son californianas. Según el último listado de Forbes, 63 de las 500 compañías cotizadas más grandes de EE UU tienen sede en California. Por ejemplo, Facebook (comunicación), Walt Disney Company (entretenimiento), McKesson (farmacéutica), Chevron (petróleo) o Wells Fargo (banca), Intel (informática), Visa (servicios financieros), Netflix (entretenimiento)... Los consejos de administración de estas empresas, con proyección global, se verán afectados por esta nueva ley. El estado es la primera economía de Estados Unidos y la quinta economía más grande del mundo, empatado con Reino Unido.

Según un recuento de la web especializada Recode, entre las compañías principales tecnológicas californianas solo HP y Twitter cumplirían en este momento con la nueva ley. Apple, Facebook, Tesla, Intel y Google se verán obligadas a modificar sus consejos de administración.

Una ley aprobada con dudas

La ley fue aprobada definitivamente por el Legislativo de California el pasado 10 de septiembre. El gobernador ha tardado 20 días en firmarla, lo que hacía pensar que no las tenía todas consigo. Brown reconoce esas dudas en la carta que ha enviado al Senado de California explicando su decisión. “Ha habido numerosas objeciones a esta ley y se han presentado problemas legales serios. No minimizo los potenciales fallos que incluso puede que acaben siendo fatales para su futura implantación”, admite Brown, en un sorprendente mensaje para alguien que está dando luz verde a una ley.

“A pesar de todo”, dice Brown, “los sucesos recientes en Washington DC (y otros sitios) han dejado claro como el agua que muchos no han pillado el mensaje”. Brown se refiere al entorno de la confirmación como magistrado del Tribunal Supremo del juez Brett Kavanaugh.

El juez Kavanaugh, un profesional conservador de 53 años nombrado por Donald Trump, ha sido acusado de abusos sexuales en su adolescencia por al menos tres mujeres. Una de ellas, Christine Blasey Ford, testificó ante el Senado ante el pasado jueves. Fue un momento cargado de dramatismo y al mismo tiempo muy simbólico sobre el alcance del movimiento MeToo, que surgió hace un año en Hollywood y ha cambiado por completo la percepción sobre el abuso sexual y el desprecio a la mujer en general. La reacción al testimonio de Blasey Ford dejó en evidencia que aún existe una división ante estas denuncias.

Por si quedara poco claro de qué está hablando, el gobernador Brown añade un pie de página a su carta en el que pone: “cc: Comité de Justicia del Senado de Estados Unidos”.

La mitad de la población

“Desde tan atrás como 1886, incluso antes de que se permitiera el voto a las mujeres, las corporaciones han sido consideradas personas dentro de la definición de la Enmienda 14 (que define el concepto de ciudadano y prohíbe restringir los derechos de la Constitución)”, continúa Brown en su argumento. “Dados los privilegios que las corporaciones han disfrutado durante tanto tiempo, va siendo hora de que los consejos corporativos incluyan a la población que constituye más de la mitad de las personas en América”. Brown pone la palabra personas entre comillas.

Las autoras de la ley son las senadoras estatales Hanna-Beth Jackson y Toni Atkins. En su exposición de motivos, la ley afirma que tener más mujeres en los consejos “impulsará la economía de California, promoverá las oportunidades para las mujeres en el entorno de trabajo”. La ley cita estudios que afirman que si no se hace de forma proactiva, la igualdad tardaría entre 40 y 50 años en llegar. Según los datos citados en la propia ley, una cuarta parte de las empresas con sede en California no tienen ninguna mujer en su consejo. Entre las demás, la media es del 15,5%.

Los legisladores californianos citan ejemplos como el de Alemania, donde es obligatorio por ley un 30% de mujeres en los consejos de las empresas cotizadas. En Noruega, se impone el 40%. El nuevo Gobierno español anunció en julio que quiere obligar a que los consejos sean paritarios a partir de 2023.

¿Y en Europa? Las cuotas obligatorias se abren paso

CARMEN SÁNCHEZ-SILVA / MADRID

En Europa hay países partidarios de introducir una cuota obligatoria para que la presencia de mujeres en los consejos de administración de las compañías cotizadas aumente y hay otros que solamente la recomiendan. Aunque la balanza se inclina más cada día hacia los primeros.

En Noruega, país que se pone como modelo en materia de igualdad pues fue el precursor en introducirlas, tuvieron que pasar 10 años para que la cuota pasase de consejo a exigencia y se lograsen los objetivos. Más recientemente, Italia, Alemania y Francia han optado por introducir este sistema, "la cuota rosa", se llama en Italia. También Bélgica lo implantó hace tres años e incluye no sólo a grandes empresas sino también a pymes y en Grecia existe, pero únicamente afecta a las sociedades públicas.

Austria está tramitando una normativa que regulará el sistema de cuotas y Portugal y Eslovenia lo están pensando.

Entre los países que no disponen de la obligación y actúan únicamente con recomendaciones, figuran España, Finlandia, Dinamarca y Suecia, Estado que amenaza con imponer un porcentaje de mujeres en los consejos si en 2020 la cifra de administradoras no ha llegado al 35%. Es lo que hizo Reino Unido, sin llegar a exigirlo, antes de que el Gobierno liderara la creación de una plataforma público-privada encargada de realizar el seguimiento de la paridad en las empresas cotizadas a través de informes. Como las compañías no querían salir mal en la foto, las disfunciones se han ido corrigiendo.

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