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Hacienda prepara una rebaja fiscal para las empresas que fomenten la igualdad

La ministra de Hacienda anuncia que limitará los beneficios fiscales a las grandes empresas que paguen menos del 15%

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha anunciado esta mañana que trabaja en una reforma fiscal para actualizar el sistema tributario a "una sociedad del siglo XXI". Y entre las medidas que baraja destaca una deducción para impulsar la igualdad "efectiva" en las empresas que ayude a acabar con la brecha de género. Se trata de impulsar medidas “que permitan una conciliación real y la incorporación de las mujeres a posiciones de responsabilidad”, ha explicado. También ha avanzado que quiere limitar las deducciones a las grandes empresas que tributen por debajo del 15%, que retomará la tasa Google y ha descartado subir el IRPF. Con este paquete de alzas fiscales espera recaudar en torno a 4.000 millones más.

La ministra de Hacienda, Maria Jesus Montero. En vídeo, declaraciones de Montero este jueves en la SER.

No es ningún secreto que el Gobierno de Pedro Sánchez está preparando una importante subida de impuestos para financiar la subida de las pensiones y sufragar otros gastos sociales con los que abordar una de las heridas más silenciosas de la crisis, como es la desigualdad social.

En esta ocasión no tocará el IRPF como ha sido tradición de los últimos Gobiernos, si no que creará nuevas figuras tributarias para actualizar el sistema fiscal “a una sociedad del siglo XXI”. El objetivo es “dar respuesta a los retos de la tecnología, de la globalización, de la economía colaborativa, de aquellas áreas de actividad que no han encontrado encaje en la fiscalidad tradicional y que están provocando una competencia desleal para sectores tradicionales. Y estas nuevas actividades tienen que contribuir en mayor medida a la redistribución de la renta y a financiar los servicios públicos de los ciudadanos”, explicó este jueves la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en una entrevista en la Cadena Ser.

Entre las medidas que pondrá en marcha en las próximas semanas sobresale una rebaja fiscal para fomentar la igualdad de género en las empresas. Aunque la ministra apenas ofreció detalles, el guiño fiscal consistiría en una deducción en el impuesto de sociedades, que podrán disfrutar las empresas que demuestren cumplir determinados requisitos de igualdad, como la supresión de la brecha salarial, el nombramiento de mujeres ejecutivas o un paquete de medidas para fomentar la conciliación familiar.

Menos de una de cada cuatro consejeros del Ibex son mujeres


El Gobierno de Pedro Sánchez no quiere permanecer ajeno al movimiento social de empoderamiento de las mujeres desatado este año. El pasado 8 de marzo miles de ciudadanos salieron a las calles para reclamar la igualdad real y clamar contra la brecha salarial entre hombres y mujeres. “Estamos estudiando deducciones para que las empresas tengan una política de igualdad efectiva, que permitan una conciliación real y la incorporación de las mujeres a posiciones de responsabilidad, que es quizás el gran gap (brecha) que tienen las empresas”, precisó Montero.

Un reciente estudio elaborado por el IESE Business School revela que solo el 23% de los consejeros de empresas del Ibex son mujeres. El porcentaje se reduce en el resto de cotizadas, donde casi la mitad no tiene mujeres en sus consejos de administración o solo tiene una ejecutiva. “Estamos trabajando en medidas que promuevan la igualdad. Es un área que estamos explorando para intentar que la fiscalidad contribuya a que la sociedad se feminice”, ha insistido Montero.

La mayoría de académicos son poco partidarios de las deducciones, bonificaciones y de los beneficios fiscales en general. Defienden que los impuestos deben tener la máxima capacidad recaudatoria y recurrir al gasto público para establecer incentivos. De hecho, las principales organizaciones internacionales han advertido en alguna ocasión sobre los regímenes especiales del IVA o algunas deducciones del IRPF.

En ese sentido, la ministra ya adelantó hace un par de semanas que tiene la intención de rebajar el IVA de los productos como compresas, tampones y otros artículos de higiene íntima femenina. La idea de Montero consiste en reducir del 10% al 4% el tipo que grava estos artículos “por razones de discriminación”.

Impuesto a las tecnológicas

La ministra también  ha anunciado que retomará el impuesto sobre las tecnológicas, conocido popularmente como tasa Google, un tributo que ya había previsto el anterior Ejecutivo para ayudar a pagar las pensiones. Se trata de un impuesto impulsado por Bruselas. La Comisión Europea presentó una propuesta la pasada primavera para gravar a los grupos tecnológicos con una facturación global de más de 750 millones y más de 50 millones en Europa. El proyecto es que colosos tecnológicos como Facebook, Google, Amazon o Apple, paguen entre un 1% y un 7% de sus ingresos en cada país. El anterior Ejecutivo había calculado que podría ingresar unos 600 millones de euros este año y otros 1.500 millones el próximo. "El Gobierno tiene intención llevar la tasa tecnológica al Congreso de los Diputados, que permita que esa área de actividad pueda aportar, porque no está aportando lo mismo que otro sectores", ha subrayado.

Montero también ha avanzado que establecerá un tipo mínimo del impuesto de sociedades a partir de un determinado nivel de beneficios. "Si por ejemplo, estamos hablando de que tengan que pagar en torno al 15% no se puedan aplicar deducciones posteriormente. La realidad es que la contribución que hacen las empresas, y sobre todo las grandes empresas, que son las que tienen margen para poder aportar, no se adecua el tipo teórico (25%) al real que sale después de practicar toda una arquitectura de deducciones que tienen una gran complejidad y que hacen al final el tipo medio real del 12%". La ministra ha enfatizado: "Nuestro interés es que haya un tipo mínimo a partir del cual no se puedan aplicar deducciones añadidas".

Limitar deducciones a las grandes empresas que pagen menos del 15%

La titular de Hacienda también ha asegurado que trabaja en un impuesto a la banca, una de las grandes propuestas del PSOE cuando estaba en la oposicion. "Este impuesto sería muy novedoso", ha dicho, "porque no existe en el entorno europeo". Y tendría un carácter finalista para ayudar a financiar la Seguridad Social, que padece un déficit estructual de unos 16.000 millones de euros al año por el pago de las pensiones. "La banca española conoce todas las iniciativas previstas por el PSOE; algunas también por el PP. Queremos que sean comprensivos sobre que vamos a hacer algo razonable y progresivo y que puedan aportar porque hay margen para hacerlo":

Respecto a los impuestos medioambientales, la ministra ha señalado: "Más que un afan recaudatorio, lo que se trata es de diseñar una política que sea disuasoria con las conductas agresivas con el medio ambiente". Y por ello trabaja para fijar nuevo gravámenes sobre actividades o productos contaminantes de la mano del ministerio de Transición Ecológica, que dirige Teresa Ribera. Entre las medidas que se estudia está la equiparación del impuesto del diésel con la gasolina.

La ministra ha especificado que tendrá que darse prisa para diseñar toda esta batería de medidas tributarias porque algunas son de nueva creación, se trata de nuevos impuestos, que no pueden ir en la ley de los Presupuestos Generales del Estado de 2019, que solo puede recoger modificaciones sobre impuestos ya en vigor. Así que los nuevos tributos requieren una tramitación distinta.

Más techo de gasto

Este impulso fiscal permitirá tener más recaudación y, por tanto, permitirá al Gobierno de Pedro Sánchez incrementar el techo de gasto, el límite de gasto no financiero de los ministerios, la primera cifra a partir de la que se construyen los Presupuestos del año siguiente. "Se trata de que estos ingresos permitan recuperar parte del gasto social que se perdió con motivo de la crisis, iniciar nuevos proyectos e impulsar la actividad económica", ha sostenido.

"Sería bueno y conveniente que cada uno (autónomos) pudiera cotizar en función de lo que está ganando. Pero igual que estamos hablando de conseguir nuevos ingresos, tenemos que intensificar la lucha contra el fraude fiscal", ha indicado Montero cuando se le ha preguntado de los autónomos. 

Blindar el Estado de bienestar

Montero ha reconocido que no es posible en este momento abordar una reforma integral del sistema de financiación. Sin embargo, ha avanzado que "se producirán mejoras en el modelo". "Estamos intentando que sea más confortable el tránsito de la senda de estabilidad, que han sido cumplidoras del déficit junto a los Ayuntamientos, y por otra parte que puedan disponer de más recursos para poder destinar a la sanidad, a la educación a la dependencia, a lo que son los pilares del estado de Bienestar".

"El debate no está tanto en torno a cuánto es la financiación que cada una de las adnministraciones tenemos que tener, si no cómo blindar la financiación de determinadas competencias". ha remarcado.

Autorizar a las comunidades que vuelvan a los mercados

Respecto a la deuda de las comunidades con el Estado, que asciende a casi 165.000 millones de euros, Montero ha explicado que estudia "que algunas comunidades que tienen dificultad de que se le cubra por parte de las entidades financieras la deuda a corto plazo, puedan llevarla al medio plazo. Es decir, puedan hacer una pequeña reestructuración de la deuda".

Pero la ministra también ha añadido que tiene la intención de que las comunidades regresen a los mercados financieros de forma progresiva. "Tenemos previsto aprobar de forma inminente la autorización de las primeras comunidades autónomas que van a volver a financiarse por sí mismas en los mercados, algo que da una señal de normalidad y de recuperación de competencias":

Ante la incapacidad para sacar adelante una reforma de la financiación regional, el anterior Ejecutivo del PP estaba preparando un plan para reestructurar la deuda de las comunidades con el Estado. Consistía basicamente en alargar plazos, a unos 40 o 50 años, y rebajar tipos. De tal forma que la carga financiera apenas supusiera un lastre para las autonomías.