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Nicolás Dujovne | Ministro de Hacienda de Argentina

“El vínculo con España se dañó por las dificultades de Argentina para respetar las reglas”

El ministro de Hacienda dice ser "enormemente optimista" sobre las posibilidades de cerrar este año el acuerdo comercial entre la UE y Mercosur

El ministro de Hacienda de Argentina, Nicolás Dujovne, el jueves en la residencia del embajador en Madrid.
El ministro de Hacienda de Argentina, Nicolás Dujovne, el jueves en la residencia del embajador en Madrid. EL PAÍS

Nicolás Dujovne (Buenos Aires, 1967) llega a Madrid con un mensaje claro: Argentina está de vuelta en el mundo. Lo anunció su jefe, el presidente Mauricio Macri, en Davos, cuando dijo que, tras décadas de ausencia, el país quiere asumir un papel protagonista internacional. Y lo repite ahora su ministro de Hacienda, que destaca no solo las “ambiciosas” reformas económicas que emprende en casa, sino también iniciativas como el pacto comercial entre la UE y Mercosur o los planes de Argentina para entrar en la OCDE. La presidencia del G-20 que el país ostenta este año —la primera vez que lo hace un Estado sudamericano— es, según Dujovne, “la frutilla de la torta”, versión porteña de lo que en España sería “la guinda del pastel”.

En su papel como anfitrión del G-20, Macri quiere ahondar en asuntos como los efectos que la revolución digital tendrá en el mercado laboral o el déficit de infraestructuras en el mundo. EE UU y países europeos han mostrado su interés por analizar también los riesgos del bitcoin. “No queremos adelantar los resultados. Pero nos han hecho llegar su preocupación por las criptomonedas. Discutiremos para avanzar en una regulación global”, explica en la residencia del embajador argentino en Madrid.

Dujovne ve cada vez más cerca la ansiada firma del acuerdo entre la UE y Mercosur, un bloque de cuatro países —Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay— con 260 millones de personas que es el quinto mayor del mundo. “Hace más de 20 años que se negocia, pero ahora las dos partes quieren cerrarlo. Estamos discutiendo sobre cuestiones muy puntuales de productos agrícolas y del sector automotriz”, asegura. Tras el fracaso conjunto en el objetivo de cerrarlo en 2017, Dujovne se resiste a dar ahora una fecha concreta, pero dice ser “enormemente optimista”. “Hay altísimas chances de cerrarlo este año”, concluye.

El ministro no ve en el repliegue proteccionista del EE UU de Donald Trump una oportunidad para su país, pero sí admite que los nuevos vientos que llegan de Washington hacen que la UE se interese más por el Mercosur.

"El ritmo de caída es lento, pero la inflación baja de manera sostenible"

En el mensaje de rigor fiscal y seriedad económica, Dujovne tiene un punto negro: la inflación, verdadero cáncer de la economía argentina y un indicador que al equipo de Macri le está costando domeñar más de lo previsto. Pese al objetivo oficial del 15%, los precios siguen creciendo al 25%.

“Tenemos un compromiso irrenunciable en la lucha contra la inflación, pero romper la inercia de muchísimos años no es sencillo. Hay que tener paciencia, va a ser un periodo largo y lento. Pero la bajada será sostenible. Tendremos una inflación similar a la de nuestros vecinos”, promete Dujovne, responsable de la Hacienda del país que, con permiso de Venezuela, lidera la inflación en el continente. Entre las medidas para contener los precios, el ministro cita las estrictas metas para sanear las cuentas públicas, el fin del financiamiento del Tesoro a través del banco central y la mayor independencia de este organismo.

Dujovne alaba los vínculos que unen a su país con España y lamenta los daños que sufrieron “en la etapa anterior”, en referencia a la época de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Se niega a mencionar casos concretos como el de YPF, pero atribuye estos encontronazos a que la Argentina de Kirchner “tuvo dificultades en el respeto a las reglas de juego establecidas”. “Afortunadamente, esa etapa ha quedado atrás”, añade.

Otro golpe para Macri fue la reciente dimisión del secretario general de la presidencia. Valentín Díaz Gilligan se fue forzado por la presión mediática después de que EL PAÍS informara sobre una cuenta oculta en Andorra con 1,2 millones de dólares. Dujovne prefiere quitar hierro a este escándalo. Considera que el alto cargo dimitió tan solo por una “omisión de declaración de sus actividades privadas previas a su incorporación a la vida pública”. “Es muy distinto de haberse embolsado dinero de la corrupción”, matiza. Este caso, dice, “muestra que el Gobierno argentino se maneja hoy con total transparencia”.

El propio Dujovne es uno de los muchos miembros del Gobierno argentino con fondos en el extranjero, aunque dijo que los repatriaría cuando tuviera tiempo. ¿Ha encontrado ya ese tiempo? “En el dinero de los funcionarios, lo único que importa es que esté declarado. Esos fondos los tenía antes de ser ministro. Y están declarados”, se limita a responder.