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La campaña del aceite se mantendrá estable en producción y precios

Las previsiones de cosecha son de 1,4 millones de toneladas, similar a la de 2015

Recolección de aceitunas en una finca de la localidad sevillana de Bollullos de la Mitación.
Recolección de aceitunas en una finca de la localidad sevillana de Bollullos de la Mitación.

A menos de dos meses del inicio de la recolección y con el efecto beneficioso de las lluvias de última hora en las zonas más productoras, la nueva campaña olivarera se presenta con unas previsiones oficiales de cosecha de 1,4 millones de toneladas, una cifra igual a la campaña anterior. Por su parte, frente a lo sucedido en campañas precedentes, los precios se mantienen rentables para la producción con unas cotizaciones medias en origen de 3,2 euros por kilogramo para un aceite virgen extra, de 3,12 euros para un aceite virgen y de 3,08 euros para un tipo de aceite lampante que necesita ser refinado para su comercialización.

Las previsiones en precios son igualmente optimistas ante el buen comportamiento de la demanda interior, de las exportaciones y unas previsiones de la cosecha mundial a la baja. A pesar de ello, en el sector productor y en la industria crece la preocupación ante el aumento de los precios a la baja en la comercialización del aceite con la marca blanca y su posible repercusión en el campo.

Aumento de las ventas

En los once primeros meses de campaña, las ventas se incrementaron un 3%, hasta los 1,26 millones de toneladas, con un crecimiento igual, tanto para el mercado interior donde se comercializaron 471.500 toneladas, como para la exportación donde se llegó a las 790.000 toneladas. Tras una cosecha pasada también de 1,4 millones de toneladas y con este volumen de ventas, los stocks a finales de la campaña oficial el 1 de octubre se situaron en unas 315.000 toneladas, una cifra inferior en un 18% a la media de las últimas cuatro campañas, volumen muy ajustado para atender las necesidades de la demanda en dos meses y medio hasta la utilización de los nuevos aceites.

En cuanto a la producción, el Consejo Oleícola Internacional apunta a una reducción de la oferta mundial del 7% pasando de 3.080.000 toneladas a menos de 2.918.000 toneladas, junto a un crecimiento de la demanda. Frente a la estabilidad en la producción española, entre los principales países productores del Mediterráneo destaca la caída de más del 30% en la producción italiana hasta menos de 330.000 toneladas, del 20% en Grecia a unas 260.000 toneladas, en un 29% en Túnez a 110.000 toneladas el previsible incremento del 24% de la producción en Turquía a 190.000 toneladas.

<NO1>Las producciones en otros países, aunque se hallan en una línea de incremento, siguen siendo insignificantes a efectos de la oferta mundial. España tiene una superficie de cultivo de 2,5 millones de hectáreas, unas 700.000 hectáreas con riego, intensivas y semi intensivas y el resto entre secanos de baja producción. En Australia se maneja una cifra de unas 30.000 hectáreas. En Argentina el objetivo era llegar a las 90.000 hectáreas. Estados Unidos ha plantado entre 2005 y 2009 unas 8.000 hectáreas, pero su producción no cubre el 2% de su demanda. China es el país con los objetivos más importantes. Sus plantaciones se remontan a los años 60 y en la actualidad tiene un proyecto de plantar 59 millones de olivos en una superficie igual a la superficie olivarera de Jaén.

A largo plazo, esta explosión de las superficies de cultivo podría tener algún efecto negativo sobre el sector español. Sin embargo a corto plazo, el riesgo para el sector olivarero español se centra en la fiebre proteccionista con barreras en frontera que tratan de implantar países como Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda, entre otros.