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El Banco de México prevé un panorama económico turbulento

Agustín Carstens, el gobernador del banco central, reconoce que la volatilidad internacional impide la estabilidad

Una pizarra muestra el valor de la divisa mexicana frente al dólar y al euro.
Una pizarra muestra el valor de la divisa mexicana frente al dólar y al euro. Reuters

La economía de México cerrará el año en plena turbulencia. El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) se ha estancado, la inflación se perfila a la alza y el peso mexicano continúa su vertiginosa depreciación ante el dólar estadounidense. Este es el panorama que arroja la encuesta que el Banco de México ha hecho a especialistas en Economía del sector privado. Agustín Carstens, gobernador del banco central, ha reconocido que el escenario internacional —la caída de los precios del petróleo y la elecciones en Estados Unidos— están complicando el entorno económico para México.

Los especialistas consultados por el banco central han estimado que para cerrar el año el crecimiento del PIB será de un 2,1%, la inflación se ubicará en un 3,2% y el peso mexicano se valuará en 18,90 unidades por dólar. Todos los indicadores han mostrado cambios negativos respecto a lo que estos mismos analistas habían calculado al comienzo del año. El Banco de México apunta que el optimismo de los especialistas se ha tornado en cautela.

Entre los factores que han complicado el crecimiento de México el banco central encuentra la debilidad en el mercado externo, la caída de la producción petrolera, la baja en el precio del crudo, la inestabilidad financiera internacional, la incertidumbre cambiara del peso mexicano y la inseguridad. La encuesta —hecha a 37 consultoras nacionales e internacionales— refleja que han comenzado a surgir dudas sobre si las condiciones para invertir en México son adecuadas. “La fracción de especialistas que piensa que es un mal momento para invertir aumentó en relación a la encuesta anterior y es la preponderante”, señala el Banco de México.

El Banco central subió el pasado jueves los tipo de interés del 4,25% al 4,75% para contrarrestar la presión inflacionaria y la depreciación de la moneda mexicana. Carstens ha explicado en la prensa mexicana que esta medida ha sido mejor que dejar que la inflación siguiera su ascenso. El gobernador del Banco de México se reunió el lunes con legisladores del Partido Revolucionario Institucional (PRI) donde reconoció que el futuro económico de México se ve complicado y donde pidió a los diputados considerar la situación económica del país al aprobar los presupuestos de Estado para 2017.

El Banco de México ha subido sus tasas de interés en tres ocasiones durante 2016 y siempre ante los efectos que la situación económica mundial impone a la Economía mexicana. El peso mexicano ha sido una de las monedas emergentes más golpeadas este año ante la incertidumbre de las elecciones de Estados Unidos y las mediciones de los inventarios internacionales de petróleo. Después de que en 2015 la inflación se situó en mínimos históricos, el indicador ha comenzado a repuntar gradualmente ante el vaivén de la divisa mexicana. Ante el descenso del consumo interno y una ligera caída de las exportaciones, el Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó este martes su previsión de crecimiento del PIB de 2,5% al 2,1% para el cierre de 2016. A México le queda esperar el resultado de la elecciones presidenciales de Estados Unidos y la decisión de la Reserva Federal (Fed) sobre los tipos de interés.