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El foco halógeno se jubila

Dejarán de comercializarse el 1 de septiembre, de acuerdo con el calendario marcado por la UE

Focos halógenos. El País Vídeo / Quality

Los focos halógenos se apagan. El próximo jueves, 1 de septiembre, estas fuentes de iluminación dejarán de comercializarse en el mercado comunitario. La fecha elegida no es casual: la sentencia de muerte de estas bombillas había sido dictada hace tiempo por la Unión Europea, como una de las piezas de su plan para mejorar la eficiencia energética de la región.

“La industria se ha comprometido a reducir la potencia todos los años”, resume Alfredo Berges, director general de Anfalum, la patronal de los fabricantes de iluminación. “Esto ha supuesto pasar a una tecnología más eficiente para cumplir con los objetivos de la UE”, explica.

¿Ya no se podrán comprar lámparas halógenas? Los fabricantes tienen prohibido aceptar más pedidos a partir del 1 de septiembre, pero las tiendas podrán seguir vendiendo sus existencias hasta que se agoten. Berges estima que la mercancía que todavía queda disponible se liquide en unos seis meses.

¿La Unión Europea ha prohibido otros productos? La UE ha ido retirando de manera gradual las lámparas menos eficientes, en línea con los objetivos medioambientales y energéticos que se ha marcado para 2020. Las primeras víctimas de esta política fueron las bombillas incandescentes, que entre 2009 y 2012 se eliminaron paulatinamente del mercado.

Ahora ha llegado el momento de las halógenas, que tampoco brillan por su eficiencia. Aunque tengan unos rendimientos algo superiores a las convencionales, están muy lejos de las fluorescentes o del LED, que son capaces de ofrecer una prestación luminosa prácticamente idéntica con una cantidad inferior de energía.

¿La prohibición afecta a todos los modelos de halógenos? La tecnología halógena, que representa el 10% de las ventas del sector de la iluminación, incluye muchos productos con diferentes características, usos y prestaciones. Este septiembre habrían tenido que dejar de comercializarse todos los dispositivos poco eficientes, pero serán los focos los principales afectados, dicen en Anfalum.

Las incandescentes se eliminaron definitivamente del mercado en 2012

Esto se debe a que la industria consiguió una moratoria hasta 2018 para las bombillas halógenas —las que tienen forma de pera, que también habrían tenido que desaparecer este año—, alegando que todavía no existe una tecnología adecuada para sustituirlas. Otros productos, como los dispositivos con aplicaciones especiales —por ejemplo, las luces de la nevera— continuarán en el mercado, ya que su exiguo consumo no haría rentable reemplazarlas.

¿Qué alternativas existen? Las bombillas fluorescentes son una posible alternativa a las halógenas, aunque la tecnología más en boga ahora mismo es el LED: de acaparar el 38% de las ventas del sector en 2014 llegó al 51% tan solo un año después. “Nunca pensamos que su implantación fuera tan rápida, creíamos que esta cifra la alcanzaríamos en 2017”, comenta Berges.

Estas bombillas tienen una duración superior —su vida útil puede alcanzar las 50.000 horas, frente a las 3.000 de las halógenas— y suponen un ahorro de hasta un 80%. Su precio, además, ya es accesible. “Se ha abaratado en un 50% desde 2010, y se amortiza en uno o dos años”, asegura Berges. Por eso, la UE apuesta a que su cuota de mercado siga creciendo hasta 2020. “Siempre que no hayamos invertido en otra tecnología más eficiente”, sugiere el director general de Anfalum.

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