En un contexto de una profunda crisis del consumo y en plena expansión de las marcas blancas, la buena campaña turística ha permitido a la compañía de cava Freixenet elevar las ventas en España. En lo que va de año fiscal, desde mayo, la multinacional catalana está aumentando sus ventas el 5,5% en volumen de botellas e incrementando su facturación el 3,9% después de que el año pasado estas se estancaran a causa del entorno económico hostil, según explicó ayer su consejero delegado, Pedro Ferrer. Sin embargo, la principal vía para sortear la crisis viene de la mano de las exportaciones, que desde el mes de mayo están subiendo el 18%. El presidente de Freixenet, José Luis Bonet, puso énfasis en que la internacionalización está siendo clave para la compañía. "Quien exporta navega relativamente bien. No hay más salida que salir", ha afirmado.
En una rueda de prensa en Sonoma (California) en el marco de la celebración de los 25 años de la implantación de la empresa y la marca de Freixenet Gloria Ferrer en EE UU, a la que han sido invitados periodistas, Bonet ha explicado que el grupo cerró el ejercicio fiscal 2010-2011 con una facturación cercana a los 500 millones de euros, un 3% más que el año anterior. Este año, sin embargo, la mejoría del mercado español y la fortaleza de ventas de Alemania -donde por primera vez la marca ha vendido más de un millón de botellas solo en un mes?permiten a la empresa augurar un mayor crecimiento que el año pasado, aunque con "prudencia".
Alemania sigue siendo el principal mercado para Freixenet, seguido de España, Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos. Bonet resaltó en el "milagro francés". Si en 2000 el presidente de Freixenet se resignaba a no poder traspasar la línea de las 30.000 botellas que vendía en ese país, el año pasado exportó más de tres millones. "De mayo hasta ahora las ventas se han incrementado el 30%", aseguró.
Freixenet parece haber dejado ya atrás los tiempos del boicot del cava, aunque el grupo, como el resto del sector, no salió completamente indemne de esa crisis. Eso supuso la pérdida de consumidores de cava que tal vez ya no hayan vuelto a comprarlo y, además, perjudicó al vino blanco del Penedés, lo cual, según dio alas a otros vinos. Por ello, el vicepresidente de Freixenet, Enrique Hevia, pidió prudencia en las "declaraciones" de algunos políticos catalanes, puesto que estas podrían desembocar en otro conflicto que diera pié a otro castigo a los productos de la comunidad en el resto de España, que aporta el 50% del Producto Interior Bruto catalán.
Los productos de Gloria Ferrer también han ido abriéndose hueco en los Estados Unidos. Si al primer año de aterrizar el grupo vendió 132.000 botellas, ahora ya despacha 1,9 millones, de las cuales 1,4 millones corresponden a espumosos y casi medio millón a vinos. La empresa cuenta con 180 hectáreas de terrenos en el valle de Carneros, entre los condados de Sonoma y Napa, donde además de tener su base para el mercado norteamericano recibe cada año cerca de 75.000 turistas.