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El cambio de gestión de la renta mínima retrasa los pagos

Los afectados denuncian la falta de información

Día 31 de julio. Los 37.000 titulares en Cataluña de la Renta Mínima de Inserción (PIRMI), revisan su cuenta bancaria en busca del esperado cobro mensual. No había nada, tampoco ayer. La Generalitat ha cambiado en agosto el sistema de pago de la PIRMI y, según los servicios sociales y los afectados, sin avisar. El retraso en el pago ha generado alarma, y largas colas frente al Departamento de Bienestar Social y los servicios sociales de los ayuntamientos.

En tiempos de recorte, la Generalitat quiere controlar que todo el mundo que cobra esta renta -de unos 400 euros al mes, aunque varía en función de cada caso-, dedicada a las personas que no gozan de ningún tipo de ingreso, cumpla los requisitos. Por ello, y de momento solo en agosto, ha cambiado la forma de pago: ahora se entrega un cheque, en lugar de hacer una transferencia. Los usuarios recibirán la información por carta certificada, y un cheque, con fecha de caducidad: en 15 días habrá que cobrarlo en el banco. El intrincado nuevo sistema, sumado a la falta de información y a la situación vulnerable de las personas beneficiarias de la PIRMI, ha creado pavor entre quienes reciben esta prestación.

"Nos jugamos la cohesión del futuro" alerta la asesora de Mas en política social

El cambio, incluido en la ley de medidas fiscales y financieras, restringe esta ayuda: amplía de un año a dos el padrón exigido -el 42% de los beneficiarios son inmigrantes-; establece que para recibir la ayuda es necesario acreditar la residencia en Cataluña; y limita su cobro a un total de cinco años y a una cantidad siempre inferior al salario mínimo, fijado en 2011 en 641 euros. La Generalitat revisará uno por uno los 37.000 expedientes para evitar los fraudes. "En el marco de ajustes, tenemos que ser más rigurosos que nunca", sentencian fuentes de la Generalitat, que aseguran que el principal fraude se da en beneficiarios que cobran la ayuda y no viven en Cataluña.

"Si el interés es tener menos gente que cobre la PIRMI, las cosas se están haciendo bien", ironiza Teresa Crespo, presidenta del Consejo Asesor de Políticas Sociales del presidente Artur Mas, que avisa: "Nos jugamos la cohesión social del futuro". "Las modificaciones hechas en la ley son para dificultar el acceso a la PIRMI", recalca Crespo, que lamenta que, con el cambio de forma de pago, "la mitad de beneficiarios no cobrarán". "Es lo único que tienen", sentencia Crespo.

Cobrar unos días más tarde no es una anécdota para personas cuyos únicos ingresos apenas superan los 400 euros mensuales. El Ayuntamiento de Abrera (Baix Llobregat) ha tenido que comprar medicinas para uno de los vecinos del municipio. Desde los servicios sociales de El Prat de Llobregat se avisa: hay vecinos que no pueden pagar su comida.

"Los problemas económicos se vuelven más serios", cuenta María Elisa, venezolana de 28 años. Recibe 580 euros para ella y su hija, de seis años. "No sabemos cuando cobraremos. Había el rumor de que cortaban la PIRMI". "Es una putada", resume sin tapujos David, de 43 años, que ha tenido que pedir dinero prestado para pagar el alquiler. "El mes pasado cobré 180 euros porque tuve unos días de trabajo, y ahora tendría que volver a los 400. Me dicen que no me los pagan, que por los recortes sigue todo igual", lamenta. Francesc Homs, portavoz del Gobierno, quiso tranquilizarles en una entrevista en RAC1: "No se dejará de pagar la PIRMI".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de agosto de 2011