Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La respuesta dividida de los barones a la oferta de Salgado desconcierta al PP

Aguirre y Feijóo la critican, pero Valencia, Aragón y Baleares la estudiarán

Las autonomías del PP han intentado coordinar posiciones, pero no han sido casi nunca un bloque. No lo fueron con la aplicación de la ley de dependencia, ni con la educación para la ciudadanía, ni con la ley del tabaco. Cada barón tiene sus tonos, y su estrategia frente al Gobierno central. Algunos son más frentistas, otros más pactistas. Y estas diferencias quedaron ayer muy en evidencia cuando todos empezaron a analizar en serio la oferta de Elena Salgado de financiar a través de un crédito del ICO la mitad de los 5.000 millones que las comunidades deben entregar al Estado en 2012 por el dinero que les anticipó de más en 2008 y 2009.

La propuesta, que aún está por concretarse en los detalles, especialmente en las condiciones de ese crédito, desconcertó a las autonomías del PP. Y no solo hubo grandes diferencias entre estas, también se vio un discurso muy distinto entre los presidentes autonómicos, especialmente los más políticos, como Esperanza Aguirre o Alberto Núñez Feijóo, que se lanzaron a degüello contra el Gobierno, y los consejeros de Economía y Hacienda, ya que muchos de ellos han visto en ese crédito del ICO un posible alivio a su situación financiera.

Andalucía, la única comunidad socialista, no quiso aclarar su posición

Feijóo: "Buena parte de las autonomías entrarán en posible colapso financiero"

Y mientras algunos consejeros la apoyaban, la dirección nacional del PP, a través de Cristóbal Montoro, rechazó de plano la propuesta del crédito del ICO. Montoro dijo en la Cope que esta solución puede complicar la situación de España en los mercados, precisamente un día como el de ayer en el que el diferencial con el bono alemán volvió a colocarse por encima de 350 puntos.

El más duro de los autonómicos fue Alberto Núñez Feijóo, el presidente de Galicia, que era uno de los principales responsables de la estrategia del PP que consistía en pedir más dinero al Estado y más plazo para devolver lo que le deben. Feijóo criticó en la cadena SER al Ejecutivo por rechazar la moratoria y planteó un panorama dramático. "Lamentablemente una buena parte de las comunidades entrarán en una situación muy delicada de un posible colapso financiero a finales de este 2011". "Todo parece indicar que el Gobierno se desentiende de los problemas de los servicios públicos esenciales", llegó a decir. Aún así, el presidente gallego abrió la puerta a aceptar esa solución del crédito ICO, dijo que lo estudiará.

Otras comunidades del PP se pronunciaron de manera muy distinta. Lejos de este catastrofismo del gallego que después criticó en la misma emisora la vicepresidenta Elena Salgado, el consejero valenciano de Hacienda y Administración Pública, José Manuel Vela, del PP, apuntó que estaba muy satisfecho porque el consejo había aprobado su plan de reequilibrio financiero. Eso sí, se quejó de que Hacienda hubiera decidido no adelantar el dinero del fondo de convergencia, pero se mostró muy de acuerdo con la medida estrella del consejo, la línea de créditos ICO para devolver la mitad de lo que deben las autonomías al Gobierno. Señaló que es una medida "muy positiva" y admitió la "buena disposición" del Gobierno central en este sentido. "Veo la luz al final del túnel, no veo todavía muchos brotes verdes pero la lucecita está ahí, al final; está lejos pero creo que la veremos", remató.

También se mostró a favor de la propuesta el Gobierno de Aragón, otro en manos del PP. Desde la Consejería de Economía creen que todo lo que contribuya a rebajar la tensión en el déficit es bienvenido y su responsable, Francisco Bono, ya ha adelantado que se acogerán a los créditos ofrecidos por Salgado.

Mientras, la más tajante y en sentido contrario, como es habitual, fue Esperanza Aguirre, la presidenta de Madrid. De hecho, fuentes del PP señalan que el consejero de Economía de esta comunidad tenía la voluntad incluso de votar "no" en el consejo, aunque finalmente se abstuvo, como los demás del PP.

Aguirre calificó de "patético" que el Gobierno repartiese al final de la reunión sobres con la información sobre las cantidades que corresponden a cada autonomía "como si fuese el aguinaldo". La presidenta denunció que el cálculo "se hizo intencionadamente para perjudicar a Madrid". Su mano derecha, Ignacio González, llegó a decir que el Gobierno quiere "hacer negocio" con los créditos del ICO a costa de las autonomías.

Totalmente diferente fue el tono empleado por el consejero de Economía catalán, Andreu Mas-Colell. Señaló que las autonomías tienen "un sentimiento de insatisfacción" sobre todo porque no hubo acuerdo sobre el fondo de convergencia, pero sobre la oferta del ICO dijo que la Generalitat se acogerá a cualquier modelo de crédito si las condiciones, que todavía no se conocen, "son buenas". El PSC anunció que apoya las demandas "prudentes" del conseller ante Salgado, del PSOE.

En las autonomías del PP se nota cada vez más la diferencia clara entre dos tendencias, la de la colaboración para intentar ajustar las cuentas y la del enfrentamiento. La diferencia es muy clara por ejemplo entre Baleares y Castilla-La Mancha. En la primera, sin mucho ruido mediático ni mucho escándalo por la dura herencia recibida, José Ramón Bauzá logró el miércoles que Salgado le aprobara su plan de ajuste. Mientras, Dolores de Cospedal aún no ha presentado el suyo y Salgado no la ha citado. Ayer el consejero de Castilla-La Mancha, que durante la reunión del consejo pintó un panorama complejo y la imposibilidad de cumplir el objetivo de déficit, guardó silencio a la espera de conocer las condiciones del crédito. En la Junta de Extremadura también mantuvieron cierta cautela a la espera de más detalles. Cantabria, también del PP, aseguró que estudiará la oferta de Salgado. Castilla y León criticó por "improvisada" la propuesta pero la estudiará, como hará también La Rioja. Andalucía, la única autonomía socialista, no quiso aclarar su posición.

Información elaborada por Carlos E. Cué, Eva Sáiz, Francesco Manetto, Andreu Manresa, Lluís Pellicer y Jesús Sérvulo González.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de julio de 2011