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Una turba del régimen sirio asalta las Embajadas de EE UU y Francia

Los diplomáticos habían visitado el viernes la asediada ciudad de Hama

En clara respuesta a la visita la semana pasada de los embajadores de Estados Unidos y Francia en Siria a la simbólica ciudad de Hama, una multitud de leales al presidente Bachar el Asad asaltó ayer las legaciones diplomáticas de ambos países en Damasco, provocando daños materiales y heridas leves a tres agentes franceses. Hama, en el centro del país, es en la actualidad uno de los mayores focos de resistencia contra el régimen sirio, y su nombre retrotrae además a violentos episodios acaecidos hace 30 años.

Las informaciones que ayer llegaban de Damasco hablaban de una multitud enardecida que logró saltar la verja que protege la embajada y destrozar ventanas. Los asaltantes consiguieron colocar una bandera siria en la fachada del edificio y pintar sobre sus muros la palabra "perro" como insulto hacia el embajador, Robert Ford. El presidente El Asad dejó saber durante el fin de semana su descontento con la visita de Ford y su homólogo francés a la ciudad de Hama. Durante el sábado, simpatizantes del régimen lanzaron huevos, tomates y piedras contra la legación, mientras el embajador norteamericano se encontraba en su interior.

"Sin permiso oficial no hay matones", dice un diplomático basado en Damasco

El Gobierno asegura que los embajadores violaron convenios internacionales

Como escribió el propio Ford en su página personal de Facebook, "qué irónico es que el Gobierno sirio permita que se desarrolle sin ningún problema una manifestación antinorteamericana mientras sus fuerzas de seguridad golpean a pacíficos ciudadanos que se manifiestan en otros lugares del país". Ford criticó duramente al régimen de El Asad por no haber hecho nada por proteger la Embajada de EE UU como obliga la ley internacional. Y resulta difícil creer que el ataque a las legaciones no estaba organizado. "No se traen autobuses cargados de matones desde la costa hasta el centro de Damasco sin el consentimiento del régimen", aseguró a Reuters un diplomático occidental.

En la sede diplomática francesa se repitió la escena. "Ante la pasividad de las autoridades sirias, los guardias de seguridad de la embajada se vieron obligados a efectuar tres disparos de intimidación para impedir que creciera el número de personas que ya habían entrado en el perímetro de la embajada", aseguró ayer el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Bernard Valero.

El intento de asalto se produjo a las cuatro de la tarde. "Había personas con arietes que intentaron derribar las puertas de entrada, se rompieron ventanas y se destruyó el vehículo del embajador", describió el portavoz, para quien la reacción de las autoridades sirias "fue lenta e insuficiente". Un par de horas después, el ataque se repitió. "Con estas acciones las autoridades de Damasco intentan desviar la atención de lo esencial, que es que termine la represión de su pueblo y la puesta en marcha de una democracia", concluyó Valero.

El embajador estadounidense viajó el viernes a Hama junto a su homólogo francés, Eric Chevallier, y ambos se reunieron con muchos manifestantes en esta ciudad sitiada por el Ejército, a 210 kilómetros al norte de Damasco.

El Ministerio sirio del Interior acusó a Ford de haberse reunido con "saboteadores" y haberlos "incitado a manifestarse" contra la Administración. En 1982, el régimen del entonces presidente Hafez el Asad, padre de Bachar, ordenaba a su Ejército atacar a sangre y fuego la ciudad de Hama, donde la comunidad suní se había levantado contra su política represora. La gran mayoría de las víctimas fueron civiles, y las cifras se sitúan entre los 10.000 y los 30.000 muertos, dependiendo de las fuentes. Un millar de soldados del Ejército sirio perecieron en la operación, encabezada por el hermano más joven de Hafez, Rifaat.

Varios grupos de derechos humanos aseguran que al menos 1.400 civiles han muerto desde que comenzó el levantamiento en marzo contra el régimen autoritario de El Asad, en el mayor desafío a su liderazgo desde que sucedió a su padre hace 11 años.

En los últimos días ha habido un cruce de acusaciones entre Washington y Damasco con motivo de la visita de Ford a Hama. El Ministerio de Asuntos Exteriores sirio llamó el domingo a consultas a los embajadores estadounidense y francés en Damasco para protestar por sus visitas a Hama sin permisos previos, informó la agencia Sana.

El ministerio calificó las visitas de ambos embajadores de "una injerencia clara en los asuntos internos sirios y una confirmación de la existencia de un apoyo extranjero que quiere desestabilizar la seguridad y la estabilidad del país en el momento en el que comienza el diálogo nacional destinado a construir el futuro de Siria".

Ambos embajadores viajaron sin haber obtenido la autorización del ministerio para desplazarse a Hama, lo que se considera una violación del artículo 41 de la Convención de Viena sobre las Relaciones Diplomáticas, señaló la agencia de noticias estatal siria. "Estos acuerdos obligan a no intervenir en los asuntos internos de los países acreditados y a tratar los asuntos oficiales con el Ministerio de Exteriores", recordó Sana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de julio de 2011