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Los recortes obligarán a demorar 16.000 intervenciones quirúrgicas

1.500 trabajadores de la sanidad se manifiestan en Girona contra el tijeretazo

Unas 16.000 intervenciones quirúrgicas, un 4,3% de las 370.000 que se practican anualmente en Cataluña, se demorarán a causa de la reducción de la actividad hospitalaria derivada de los recortes en la sanidad catalana. Así lo admitió ayer el director del Servicio Catalán de la Salud, Josep Maria Padrosa. Las operaciones afectadas por las demoras pertenecen al grupo de las 16 patologías consideradas no graves, entre ellas las cataratas, las prótesis de rodilla, las hernias inguinales o los juanetes, que en la actualidad tienen garantizado un plazo máximo de espera de seis meses. El departamento ya ha admitido que se verá obligado a alargar esta espera máxima hasta los ocho meses y que varios tipos de intervenciones, como las de varices y las vasectomías, dejarán de ser procedimientos con un plazo de espera garantizado.

CC OO lamenta que Salud no le informó sobre la demora de listas de espera

La alcaldesa de L'Hospitalet pide que Bellvitge no sufra restricciones

Padrosa aseguró ayer que el Departamento de Salud planteará la ampliación de los plazos de espera para intervenciones quirúrgicas en la mesa de negociación con sindicatos y patronales. Ayer, sin embargo, CC OO reprochó al consejero Boi Ruiz que no informara de esta medida en la reunión del consejo de dirección del Servicio Catalán de la Salud, en el que están representados los sindicatos, celebrada el pasado miércoles. En ella se aprobaron los primeros ajustes presupuestarios del departamento, que suman cerca de 600 millones de euros. CC OO votó precisamente contra las medidas que representan la reducción de actividad hospitalaria y la supresión de compra adicional para reducir las listas de espera.

El mismo miércoles, tras la reunión del consejo de dirección del Servicio Catalán de la Salud, el departamento anunció que la fase más drástica de recortes se aplaza hasta después de las elecciones municipales y que quiere consensuarla con sindicatos, patronales y colegios médicos. Pero ello no logró calmar las protestas en la calle y el expresidente de la Generalitat Jordi Pujol llegó a reprochar al Gobierno de Artur Mas que no ha explicado bien los recortes presupuestarios en sanidad. El presidente del Colegio de Médicos de Barcelona, Miquel Vilardell, advirtió ayer, en un acto en el que coincidió con el consejero Ruiz, de que "sería un grave error" que el retraso en la aplicación de los recortes obedeciera solo a intereses electorales.

En Girona, unas 1.500 personas, la mayoría trabajadores sanitarios, se manifestaron contra el tijeretazo anunciado por Salud. Los manifestantes cortaron el tráfico en la plaza de Catalunya y la Gran Via. Josep Vilaplana, secretario de Metges de Catalunya, denunció los recortes y el guiño del consejero a la sanidad privada al aconsejar a los ciudadanos que contraten un seguro sanitario. En el hospital Josep Trueta, los 23 representantes de los trabajadores en la junta de personal iniciaron un encierro indefinido en el vestíbulo del centro para protestar, entre otras medidas, por la supresión del tiempo extra que los enfermeros dedican a informar a los compañeros que entran en el siguiente turno sobre la situación de los pacientes.

Por su parte, la alcaldesa de L'Hospitalet de Llobregat, la socialista Núria Marín, se comprometió a ejercer de mediadora entre la Generalitat y la dirección del hospital de Bellvitge para evitar los recortes en este centro. "L'Hospitalet es una ciudad de trabajadores y no podemos permitir que los ciudadanos se vean obligados a suscribir una mutua privada. Muchos no lo podrán hacer", dijo Marín. En Tarragona, el alcalde y candidato a la reelección por el PSC, Josep Fèlix Ballesteros, denunció que los recortes en sanidad "ya han empezado" en el hospital Joan XXIII de la ciudad, informa Mercè Pérez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de abril de 2011