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Qantas apunta a un fallo de diseño en el incidente del Airbus 380

La Agencia Europea de Seguridad Aérea pidió en agosto la revisión de los motores Rolls-Royce del aparato

Poco después de que la aerolínea australiana Qantas apuntase ayer a un fallo de diseño como la causa más probable del incidente del jueves en uno de sus Airbus 380, otro avión de la compañía, esta vez un Boeing 747-400, sufrió otra avería y tuvo que aterrizar de emergencia. Mientras, la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA, en sus siglas en inglés) recordaba que hace tres meses ya había alertado de posibles problemas en los motores que alimentan el A-380, el tipo de aparato que se accidentó anteayer.

El incidente ocurrió en la misma ruta (Singapur-Sidney) que recorría el Airbus 380 cuando registró el fallo en uno de sus motores. Como entonces, el Boeing, con 400 personas a bordo, también experimentó un problema en uno de sus cuatro reactores tras despegar del aeropuerto de Singapur. El piloto "solicitó autorización para regresar a Singapur y realizar un aterrizaje de emergencia". Según testimonios recogidos por la agencia France Presse, el motor de la aeronave se incendió. "Se veían salir llamas del reactor", declaró un pasajero del avión.

Un Boeing 747-400 de Qantas realiza otro aterrizaje de emergencia

La UE mandó revisar hace tres meses los motores Rolls-Royce Trent 900 que alimentaban el Airbus A-380 de Qantas, a través de controles adicionales ante posibles problemas, según informó ayer una fuente de la autoridad reguladora europea. La EASA ha dicho que todas las líneas aéreas tuvieron que cumplir con una directiva del 4 de agosto que consistía en someter a controles adicionales al Trent 900, después de que se encontrase "desgaste, más allá de los límites manuales del motor" en algunas partes del mismo.

El B-747-400 es uno de los aviones de más capacidad del fabricante estadounidense Boeing. Al igual que el Airbus 380, tiene cuatro motores que pueden ser de diversos fabricantes. Rolls-Royce, fabricante de los motores del A-380, no confirmó qué modelo llevaba el B-747 que volvió ayer a Singapur. Un portavoz se limitó a decir que creía que sí era de la marca británica, pero de otro modelo, informa Lara Otero. Otro aparato B-747 de la aerolínea australiana tuvo un importante problema en un motor el 30 de agosto pasado tras despegar de San Francisco, adonde tuvo que volver con un enorme agujero en su motor número 4, en ese caso un Rolls-Royce RB-211.

En cuanto a la avería del jueves en uno de los motores del A-380, el consejero delegado de Qantas, Alan Joyce, apuntó ayer que pudo deberse a un fallo de diseño. "No creemos que tenga nada que ver con el mantenimiento", aseguró en una rueda de prensa en Sidney, informa Reuters.

Uno de los motores izquierdos del superjumbo del vuelo QF32, que se dirigía a Sidney, resultó parcialmente destruido a los pocos minutos de despegar. Muchos trozos del reactor salieron despedidos, en medio del humo; destrozaron gran parte de la carcasa y dañaron el ala del aparato. Más de un centenar de restos de la aeronave fueron encontrados en tierra, en la isla indonesia de Batam. Tras cerca de dos horas volando para deshacerse de combustible, el aparato regresó al aeropuerto de Changi, en Singapur, donde aterrizó sin que ninguno de sus 440 pasajeros ni los 26 miembros de la tripulación resultara herido. Se trata del incidente más serio que ha sufrido el avión más grande del mundo desde que inició sus operaciones comerciales en octubre de 2007.

Airbus ha pedido a las líneas aéreas que tienen en su flota el A-380 con motores Rolls-Royce que lleven a cabo una detallada inspección. En todo el mundo hay 37 de estos aviones en servicio, pero solo 20 de ellos usan el motor Trent 900 de Rolls-Royce.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de noviembre de 2010