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BARÓMETRO DE METROSCOPIA | Clima social 13ª oleada | Barómetro de clima social de julio

Agravio para Cataluña, alivio para el resto de España

La sentencia sobre el Estatut divide a la opinión pública catalana y española - La mayoría cree en una salida negociada

Agravio para Cataluña, alivio para el resto de España
EL PAÍS

¿Cómo es posible que en Cataluña la sentencia sobre el Estatuto haya provocado una conmoción política de rechazo, mientras que en el resto de España se ha visto con satisfacción? La respuesta está en el 61% de catalanes que considera que la resolución del Tribunal Constitucional es un agravio para Cataluña, frente al 55% que no comparte ese planteamiento en el resto de España.

Hay divorcio en la opinión y la percepción de los ciudadanos de Cataluña y del resto de España, según la encuesta de Metroscopia para EL PAÍS. Como la hay entre la posición de los gobiernos de España y de Cataluña, pero en ningún caso los encuestados sostienen que haya riesgo de ruptura tras la sentencia. El "España se rompe" parece no calar, porque el 51% de los catalanes asegura que el fallo no aleja a Cataluña del resto del Estado y el 58% de los ciudadanos españoles comparte esa opinión. Solo lo cree el 79% de los votantes de ERC. La encuesta explica cómo los partidos catalanes, salvo el PP, se han subido a la ola de la opinión mayoritaria entre sus ciudadanos, contraria a la sentencia. En vísperas de las elecciones autonómicas de otoño, todas las formaciones catalanas buscan la forma de canalizar y rentabilizar ese sentimiento ciudadano, con la única excepción del partido que recurrió el Estatuto, el PP. El victimismo es rentable.

CiU mantiene una notable ventaja que le acerca a la mayoría absoluta

Los catalanes cuestionan la legitimidad del actual Constitucional

En el resto de España, el sentimiento mayoritario, según la encuesta, está más en línea de la opinión expresada por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, valorando de manera positiva la sentencia y apuntando al final de un proceso que terminó por ser el centro político de la pasada legislatura.

Más revelador aún de la posición de dureza de los partidos catalanes es el análisis de los datos en función de la posición política de los encuestados. El porcentaje de rechazo es proporcional al teórico grado de nacionalismo de cada partido. Así, entre los votantes de ERC, un 97% se suma a la tesis del agravio a Cataluña. Cabe recordar que esta formación independentista no apoyó el Estatuto en el referéndum de 2006.

Entre los nacionalistas de CiU, el porcentaje de ciudadanos que ven un perjuicio a Cataluña es del 79%. Y en el PSC es del 54%. Estos dos partidos, que se disputan la presidencia de la Generalitat, encabezan también ese frente para encauzar políticamente el malestar ciudadano por la sentencia. Obviamente, en el resto de España hay más votantes del PSOE que del PP críticos con la sentencia. De esas posiciones mayoritarias no sale bien parado, en todo caso, el Tribunal, que ha tardado más de cuatro años en dictar sentencia, que ha protagonizado episodios de filtraciones, recusaciones, enfrentamientos internos y cambios de ponentes sin precedentes. Y que ha dictado una de las sentencias más polémicas de la historia constitucional con un tercio de sus miembros en precario por la incapacidad del PSOE y del PP para proceder a su renovación después de más de dos años y medio. El largo y tortuoso episodio de la sentencia sobre el Estatuto ha dejado la institución tocada, según demuestra la encuesta.

El 54% de los catalanes niega legitimidad al Tribunal para dictar esta sentencia. Incluso, solo el 39% de los ciudadanos del resto de España defiende la legitimidad del Constitucional con su actual composición, aunque en este caso la opinión crítica no sea la mayoritaria. Y en esta situación de duda, ¿Cómo salimos de esta? La opinión mayoritaria en Cataluña y en el resto de España es que debe buscarse una salida con una negociación entre la Generalitat y el Gobierno central. Más o menos lo mismo que pretende hacer Zapatero con José Montilla, una vez que se conozca el fallo completo del Constitucional.

El 62% de los catalanes aseguran que ambos ejecutivos deben negociar "las reformas legales y estructurales necesarias para que resulte constitucional lo que ahora ha sido rechazado por el Tribunal". Es decir, buscar la manera de recuperar reivindicaciones de los partidos catalanes incluidas en el Estatuto. Por ejemplo, el capítulo referido a la Justicia que podría ser incluido en una futura reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial. El porcentaje baja al 44% en el caso de los ciudadanos del resto de España.

Y hay discrepancia sobre otras posibles salidas, como un nuevo referéndum o la celebración de una manifestación. La primera opción no la defiende ningún partido catalán, pero es apoyada por el 55%. Y la rechazan mayoritariamente el resto de españoles.

Lo que sí han hecho los partidos catalanes, excepto el PP, es convocar una manifestación para mostrar su rechazo a la sentencia. Y, según la encuesta, tienen apoyo suficiente para hacerlo, de un 52%. La mayoría de catalanes rechaza, por contra, la celebración de elecciones anticipadas, tal y como pide CiU.

La encuesta muestra que Artur Mas está cerca de la mayoría absoluta, con un porcentaje de voto de 39%. La muestra impide hacer la traslación a escaños y se aprecia un ligero retroceso de CiU, quizás por el desgaste del caso Millet. El PSC, con el 24,7%, perdería dos puntos respecto a los anteriores comicios. ERC tendría casi la mitad del apoyo logrado hace cuatro, quedando en torno al 7.5%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de julio de 2010