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Una burbuja de metano a 7.000 metros de profundidad

El gas pudo provocar la explosión de la plataforma

Una burbuja de gas metano, que obturó la tubería de perforación, provocó el pasado 20 de abril la explosión en la plataforma petrolífera Deepwater horizon, que acabó incendiándose, hundiéndose y originando uno de los mayores vertidos de crudo que han sufrido las costas de Estados Unidos, según diversas entrevistas de técnicos de la petrolera BP a trabajadores que se encontraban en las instalaciones aquella jornada, filtradas al profesor de ingeniería de la Universidad de California en Berkeley Robert Bea.

Tanto la Casa Blanca como el Congreso federal han encargado sendas investigaciones. La petrolera ha iniciado la suya propia, de la que ha revelado parte Bea, asesor de BP en materia de seguridad en los años noventa. El profesor asegura haber "obtenido las entrevistas a trabajadores a través de colegas en la industria petrolífera", que han pedido su opinión sobre los hechos que han provocado ya un vertido de más de 11 millones de litros de crudo en el golfo de México.

La investigación de BP apunta a una cadena de accidentes y fallos

Según su testimonio, que difundió inicialmente Associated Press, los trabajadores aplicaron cemento sobre la boca de perforación, a siete kilómetros de profundidad. Al considerar que se había asentado con éxito, decidieron reducir la presión sobre el yacimiento y aplicar una segunda capa. El aumento de la temperatura generado en el lecho del yacimiento, junto con la despresurización, hizo que el metano pasara a estado gaseoso formando una burbuja que creció de tamaño, subió por la tubería y acabó explotando.

"Fue una combinación de elementos", asegura Bea en conversación telefónica desde California. "Se trata de un accidente, porque encontraron el gas metano. Pero fue también un error", añade. "Fue una cadena de fallos. Primero la aplicación del cemento. Luego cómo se gestionó y transmitió la información de que era seguro reducir la presión. Y por último que no se cerrara el mecanismo de prevención de la despresurización. No hay duda de que hay un factor humano en todo esto. Yo lo calificaría de error de diagnóstico o error de comunicación".

BP había alquilado la plataforma a la empresa Transoceanic y contratado los servicios de Haliburton, que era la encargada de la inyección del cemento en el subsuelo. Repentinamente, el gas apareció en la tubería, explotando, e incendiando el petróleo que estaba extrayendo.

Según un informe del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore, financiado por el departamento de Energía, "es común que las operaciones de perforación oceánica en busca de crudo encuentren depósitos de metano". "Si se libera el gas, puede explotar, causando que los operadores a cargo de la perforación pierdan control sobre el pozo". Once trabajadores murieron en la explosión. Las familias de al menos tres de ellos han presentado ya demandas por homicidio involuntario.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de mayo de 2010