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La primera crisis del euro

España ganará 110 millones al año con los créditos a Atenas, según Zapatero

El rescate de Grecia puede acabar siendo un negocio para los países que acudan en su auxilio. Así al menos lo sugirió José Luis Rodríguez Zapatero, durante el debate celebrado ayer en el Congreso sobre el último Consejo Europeo, que acordó una acción concertada del Eurogrupo y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para evitar la quiebra del eslabón más débil del euro.

El presidente del Gobierno confirmó que España pondrá a disposición de Atenas 3.672 millones de euros, el 12,2% de los 30.000 que aportarán los miembros del Eurogrupo. Para prestar ese dinero, el Tesoro deberá incrementar su emisión de deuda, pero se tratará, según Zapatero, de "un aumento muy moderado", equivalente al 4,78% de la emisión neta prevista en 2010 (76.800 millones). Subrayó que no supone un aumento de la deuda neta y tampoco genera déficit.

Rajoy advierte de que un rescate de la economía española no sería abordable

Zapatero se remitió a la última subasta de bonos del Tesoro a tres años (que se colocó a un 2% de interés) para calcular que el préstamo a Grecia generará un coste adicional de 73 millones anuales, pero, agregó, como los países de la zona euro han pactado prestar a Grecia a un interés de casi el 5%, España ingresará 183 millones anuales, con un beneficio de 110 millones en cada una de las tres anualidades de vigencia del préstamo.

Como en el cuento de la lechera, el presidente tuvo que admitir la posibilidad de que se rompa el cántaro. "Obviamente, esta ganancia esperada lleva implícito el riesgo de que Grecia no pueda hacer frente al reembolso del préstamo. Este riesgo existe y conviene subrayarlo", admitió, "pero la pertenencia de Grecia al euro", y el sistema de supervisión de las finanzas griegas, tanto por parte de la UE como del FMI, "debe dar la garantía suficiente". Tan real es el riesgo de impago que el propio crédito prevé un recargo de 100 puntos básicos (1% de interés) si Grecia no lo devuelve en tres años.

Eso sin contar con que los 30.000 millones (más 15.000 del FMI) sólo cubren las necesidades de financiación para 2010 y, en palabras de Zapatero, "no sabemos cuántos recursos necesitará Grecia y durante cuántos años".

Más certidumbre ofreció sobre el entramado jurídico del plan de rescate: los países del euro firmarán un mandato para la Comisión Europea, que será la que negocie y formalice los préstamos bilaterales a Grecia. Ambos acuerdos tendrán rango de tratado internacional y deberán ser ratificados por el Parlamento, así como el decreto ley que autorizará al Tesoro a aumentar su endeudamiento. Por razones de urgencia, todos estos acuerdos entrarán provisionalmente en vigor cuando les dé luz verde el Consejo de Ministros.

El líder del PP, Mariano Rajoy, muy crítico con el Gobierno cuando éste se mostró dispuesto a participar en el plan de rescate, lo respaldó ayer, "no tanto por apoyar a Grecia, sino en defensa del euro. Es decir, en defensa propia". Aprovechó, sin embargo, para cargar contra la política económica del Gobierno, "porque estamos gastando como los griegos, recaudando como los griegos y hemos llegado a un déficit muy similar al de los griegos". Con la diferencia, advirtió, de que la dimensión de la economía española es tan grande que "sería inimaginable, si llegara el caso, que Europa pudiera plantearse, en estos términos, su rescate".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de abril de 2010