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La primera crisis del euro

Bruselas quiere prohibir los seguros especulativos sobre deuda soberana

Merkel pide una actuación urgente de la UE para defender el euro de los ataques de los mercados - Barroso anuncia una iniciativa antes del verano

La crisis griega ha puesto al descubierto el descontrol del sistema financiero por el abuso de productos complejos, que proporcionan beneficios exorbitantes a un reducido número de bancos o intermediarios a costa de multiplicar las pérdidas de los países en dificultades. El último hallazgo de estos fallos del mercado ha sido el de los CDS (credit default swaps), unos productos financieros derivados que funcionan como seguros que son adquiridos por los compradores de deuda para cubrirse ante su posible impago. La abusiva utilización de estos productos ha provocado la petición de Francia, Alemania, Luxemburgo y Grecia de limitar su uso.

El coste de los CDS que garantizaban la deuda griega aumentó intensamente durante las últimas semanas debido a que los especuladores apostaron contra los títulos públicos de este país, provocando un encarecimiento de su aseguramiento que no se correspondía con el riesgo real. La generación de rápidos beneficios con el uso de derivados ha generado un aumento espectacular de las transacciones financieras y, en consecuencia, enormes ganancias durante los últimos años.

La preocupación por los CDS ha crecido por los problemas de Grecia

El volumen de derivados negociados en mercados no organizados (OTC) (operaciones extra bursátiles en las que no se da parte a la autoridad del mercado) ascendió a finales de junio de 2009 a 605 billones de dólares (10 veces el PIB mundial), según el informe del Parlamento Europeo que promueve "una regulación lo más uniforme y coordinada posible a nivel internacional".

La preocupación por el mal uso de CDS ha aumentado considerablemente a raíz de los ataques contra la deuda soberana griega, según pusieron de manifiesto la ministra de Finanzas de Francia, Christine Lagarde, y la canciller alemana, Angela Merkel. En Alemania ha ido tomando cuerpo la idea de prohibir cierto tipo de CDS, los denominados naked short selling o venta al descubierto. Se trata de operaciones en las que los inversores usan los CDS para hacer apuestas sobre el impago de deuda soberana sin necesidad de poseer los títulos de los bonos como base de la operación. En estos supuestos los CDS no constituirían un seguro para el comprador de deuda ante un eventual riesgo de impago, sino una pura apuesta especulativa. Dados los considerables volúmenes que se manejan resulta absolutamente incontrolable por un solo país.

Merkel aprovechó ayer su vista oficial a Luxemburgo para pronunciarse formalmente y de manera más contundente contra el uso de derivados para operaciones únicamente especulativas. "Tenemos que actuar rápidamente" dijo "en el asunto de los CDS. La especulación actual muestra que tenemos que actuar ahora". La canciller alemana precisó que "la UE tiene que enviar una señal a los mercados de que no pueden especular contra el euro".

Merkel señaló que ahora corresponde a la Comisión Europea hacer una propuesta legislativa sobre estos instrumentos y modificar la correspondiente directiva comunitaria. De momento Alemania, Francia, Grecia y Luxemburgo ya trabajan en esta iniciativa.

El presidente del Ejecutivo comunitario, José Manuel Barroso, cogió ayer mismo el guante y manifestó que "la Comisión examinará de cerca la oportunidad de prohibir las operaciones puramente especulativas sobre los CDS vinculados a la deuda soberana". En su opinión "no está justificado comprar un seguro para un riesgo que no existe sobre una base puramente especulativa". Barroso anunció que el comisario de Mercado Interior y servicios Michel Barnier presentará una iniciativa legislativa antes del verano.

Poul Nyrup Rasmussen, presidente de Partido de los Socialistas Europeos, ha señalado que "los CDS sobre deuda soberana han pervertido los productos financieros". Rasmussen recuerda que "los CDS sobre deuda soberana actúan como un seguro ante el impago sobre el riesgo de impago de un país". "Pero", añade, "cuando el riesgo de impago está completamente descartado, ¿por qué se permite que aumenten los tipos de los CDS?". En su opinión "esto es lo que ocurrió en Grecia: los hedge funds especularon con la deuda griega usando CDS como sustitutos". Rasmussen considera que "el uso de CDS sobre deuda soberana debe ser prohibido".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de marzo de 2010