Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
La comisión contra la crisis

El Gobierno acude a la reunión contra la crisis sin mostrar ni una propuesta

El Ejecutivo enviará el lunes un texto cerrado tras escuchar a los partidos

Hasta el próximo lunes los partidos políticos no sabrán cuáles son las propuestas del Gobierno contra la crisis. Así figura en la carta que anoche recibieron los dirigentes políticos que hoy acudirán a la primera reunión sobre Diálogo Político para la Recuperación del crecimiento económico y la creación de empleo. Éste es el título que la vicepresidenta económica, Elena Salgado, cabeza de la Comisión que compone junto a José Blanco, ministro de Fomento, y Miguel Sebastián, titular de Industria, ha puesto al texto que servirá de base para la reunión de hoy.

"El próximo lunes os remitiré un nuevo documento en el que se contendrán ya las medidas concretas que el Gobierno propondrá como base del acuerdo", asegura Salgado a cada portavoz. En efecto, sin esta carta que la vicepresidenta envía personalmente a los miembros que acudirán hoy a la reunión no se entiende el documento, que simplemente es un índice de temas. Además, Salgado deja expresamente al margen "otros procesos específicos de diálogo social, institucional y político", como el diálogo social, el Pacto de Toledo y el Pacto por la Educación, "que tienen sus propios ámbitos de negociación".

"Buscaremos el acuerdo que reúna más puntos de coincidencia"

Todos los grupos se quejaron de la tardanza en recibir la comunicación

En todo caso, el Gobierno quiere dejar claro que no se trata de articular un pacto de Estado, sino de llevar adelante un cuadro de reformas con el mayor acuerdo posible. Pero, de entrada, hay cierto enfado en todos los partidos porque este documento o índice llegó casi a las nueve de la noche, sin tiempo de preparar propuestas que desarrollen ese temario. La cita es a las nueve de la mañana en el Palacio Zurbano de Madrid, una dependencia del Ministerio de Fomento. Desde el Gobierno, sin embargo, la perspectiva es diferente y se considera que, por deferencia a los partidos, no hay que presentar una propuesta cerrada sin antes escucharles.

De entrada, quien más enfadado se mostró anoche fue el PP que casi a las ocho y media de la noche, al no haber recibido el documento, emitió una nota de queja: "Es insólito que, una semana después del anuncio del presidente del Gobierno y a falta de unas horas para la primera reunión de la Comisión, el Ejecutivo todavía no haya remitido sus propuestas, lo que, a juicio de este partido, no es más que la prueba palpable de la inconsistencia de este Gobierno". Poco después llegaba el documento y el Gobierno lamentaba que el PP fuera el único partido que no había informado sobre quiénes acudirían hoy a la reunión. Pasadas las diez de la noche se conoció que acudirán a la reunión el portavoz económico, Cristóbal Montoro y Álvaro Nadal, en contraste con el mayor rango que tiene la representación de otras formaciones. Para esa hora, la vicepresidenta económica ya había enviado la carta directamente al líder del PP, Mariano Rajoy.

Después, de esta primera reunión y tras la recepción del documento del lunes, comenzarán los encuentros bilaterales, en los que uno a uno el Gobierno podrá discutir sobre las propuestas mutuas. En esa fase se constatará de verdad las posibilidades de acuerdo. Y todo en dos meses, que es el plazo fijado por el propio Gobierno. Este esquema representa "espíritu de acuerdo" que anima al Ejecutivo. "El Gobierno está dispuesto a incorporar hasta hacer suyas cuántas propuestas formulen sus interlocutores", para mejorar la economía. Y se compromete a buscar el acuerdo más amplio posible: "El que reúna más puntos de coincidencia y el que reúna más apoyos de los grupos políticos".

Ahora bien, el clima es de recelo casi por parte de todos. Aunque en el caso del PP es muy ostensible. Así, en la sesión de control endurecieron hasta el extremo su discurso, embarrando el terreno para la reunión de hoy. Tanto Soraya Sáenz de Santamaría como Cristóbal Montoro pusieron en duda la solvencia económica de España y el portavoz económico, tras decir que irán con "el mejor ánimo a la reunión", se mofó de la convocatoria calificándola como "encuentros en palacetes de Fomento".

Los más proclives a los acuerdos son CiU, PNV y CC que incluso aspiran a lograr acuerdos de estabilidad parlamentaria que recompongan la "geometría variable" y la falta de pactos permanentes. Pero también ellos precisan que no van a dar "un cheque en blanco" al Ejecutivo.

Quienes no muestran la menor proclividad al pacto son los partidos de la izquierda (ERC, IU, ICV y BNG), que creen que detrás de la negociación está el interés del Gobierno por abordar un "ajuste duro" con respaldo del centroderecha nacionalista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de febrero de 2010