Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:Los estragos de la crisis en la región

Medio millón de vidas paralizadas

2009 deja un 44% más de desempleados en la región, 10 puntos más que en toda España - El último trimestre, sin embargo, da lugar a la esperanza

Según quién haga la comparación, Madrid es el farolillo rojo del paro en España o es la región con la situación menos mala. Porque nadie se atreve a decir que sea buena.

Éstos son algunos datos hechos ayer públicos por el Instituto Nacional de Estadística: el número de desempleados aumentó el año pasado un 44%, 10 puntos porcentuales más que el incremento del resto de España. Por otro lado, la tasa de paro madrileña, del 14,7%, todavía está muy lejos del 18,8% nacional. Por no hablar del estratosférico 26% de Canarias y Andalucía. Pero hay algo aún más relevante: Madrid fue una de las tres comunidades autónomas -las otras dos fueron Andalucía y País Vasco- donde el número de ocupados aumentó entre octubre y diciembre de 2009.

En medio de esta ensalada de cifras hay una realidad irrefutable: que casi medio millón de madrileños carece de un trabajo al que dirigirse cada mañana. Exactamente, 498.500. "Es pronto para saber si esta tendencia se confirmará. Pero creo que el aumento de la población ocupada puede suponer que el mercado laboral de Madrid comienza a levantar cabeza. Mientras en toda España se destruyeron 224.000 empleos en el último trimestre, aquí se han creado 16.100, asegura Florentino Felgueroso, analista de la Federación de Estudios de Economía Avanzados (Fedea). "Cuando conozcamos los datos del primer trimestre sabremos si esta tendencia se confirma", concluye Felgueroso.La economía regional se centra en los servicios. Casi el 80% de los ocupados desarrollan allí su actividad. Sólo un 10% lo hace en la construcción y otro tanto en la industria. Por ello, es lógico que el medio millón de madrileños en el paro provengan sobre todo del sector servicios, donde a lo largo de 2009 se destruyeron 87.000 puestos de trabajo. También de la construcción, que tiene una lista de damnificados superior a los 50.000.

Como en el resto de España, la tasa de paro femenina supera a la masculina. Pero el mercado madrileño es más igualitario que el nacional: aquí las diferencias entre unos y otras se estrechan. Un 14,6% de los hombres activos no encuentran trabajo, mientras que las mujeres suben hasta el 14,8%.

Las mujeres tienen una tasa de paro superior. Sí, pero esto no es contradictorio con que en la región haya más parados (266.900) que desempleadas (231.600). Y la explicación es que al ser mayor el número de hombres que se contabilizan como población activa, el peso relativo de los parados es inferior. La tasa de ocupación madrileña, donde trabajan 2.897.800 personas, es del 64,7%, la más alta de toda España.

Madrid tiene una estructura laboral sólida. Las sedes de las grandes empresas están en la capital. Muchas firmas han trasladado sus plantas de producción a otras provincias, y es allí donde ha habido más recortes. La región funciona como polo de atracción de empleo. Atrae a trabajadores muy cualificados de otras regiones. Además, en la Comunidad trabajan cerca de 750.000 funcionarios de todas las Administraciones (estatal, autonómica y local), cerca del 25% de los empleados de la región, lo que aporta estabilidad al mercado laboral madrileño.

Con la estadística aún caliente, los grupos políticos aprovecharon para arrimar el ascua a su sardina. El consejero de Economía, Antonio Beteta, dijo que el número de parados ha aumentado en la región porque "la gente viene a vivir a Madrid", ya que la Comunidad "se está convirtiendo cada vez más en la última esperanza de tener empleo". Palabras desmentidas de inmediato por los socialistas. "Hay 5.900 activos menos [que un año atrás], luego no es verdad que vengan, sino que se van del mercado laboral madrileño", respondió el socialista Antonio Carmona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 30 de enero de 2010