El sexo puede ser el fin del mosquito de la malaria

Ideado un método para que el insecto no se reproduzca

La malaria es la enfermedad infecciosa más frecuente del mundo. Causa cinco millones de infectados al año, con un millón de fallecimientos, muchos de ellos niños. Pero el parásito que la provoca está inevitablemente asociado a los mosquitos anofeles que la transmiten. Por eso, los científicos buscan la manera de acabar con estos insectos.

El último hallazgo utiliza una de las herramientas de supervivencia de los insectos. Como en otras muchas especies, el macho que consigue fecundar a una hembra intenta que después de él no haya otros que también depositen su esperma. Para eso utilizan un ingenioso sistema: una vez producida la eyaculación, una proteína presente en el líquido seminal hace que la parte exterior se solidifique. De esa manera, el oviducto de la mosquito queda cerrado, y el macho se asegura de que serán sus genes los que se transmitirán.

Además, el método permite regular la fecundación, de manera que si la hembra no encuentra las condiciones adecuadas, retrasa la puesta de huevos.

El hallazgo, ideado por científicos británicos y publicado en Plos Biology, consiste en un método para desactivar el proceso. No se impide la cópula ni, como en otros ensayos, se intenta convertir al macho en estéril. Lo que se hace es impedir que se forme el tapón seminal.

Para ello, se suministró en el laboratorio a los mosquitos una sustancia que impedía la acción de la enzima que formaba ese endurecimiento, según explica Flaminia Catteruccia, del Imperial College de Londres. El resultado es que el macho busca a la hembra y deposita su esperma, pero éste se pierde o se malogra. El resultado es que no hay producción de nuevos huevos. Y sin mosquito, no hay malaria. Falta por ver que funcione en la naturaleza.

Mosquito anofeles posado sobre un ser humano.
Mosquito anofeles posado sobre un ser humano.CDC

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