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Bruselas pide a España reformas en sanidad y pensiones frente al déficit

Almunia urge al Gobierno a vigilar en especial los gastos de comunidades y ayuntamientos - La Comisión alerta sobre el rápido auge de la deuda

La Comisión Europea concedió ayer a España un año más de margen para controlar su desbocado déficit presupuestario al remitir a 2013 la necesidad de llevar los números rojos por debajo del 3%. La tolerancia se la ganó el Gobierno por la credibilidad de sus esfuerzos para la contención del déficit, que chocan con una situación económica peor de lo esperado. Pero la flexibilidad tiene un precio: estrecharse más el cinturón, emprender reformas de calado en el sistema sanitario y de pensiones y poner coto a la prodigalidad de comunidades autónomas y ayuntamientos.

El Pacto de Estabilidad y Crecimiento exige que el déficit de los países de la Unión Europea no supere el 3%, tope que España casi cuadruplicará este año al llegar al 11,2%, según las previsiones de la Comisión. España ha cumplido con las medidas de corrección exigidas por Bruselas con vistas a ponerse a bien con el Pacto en 2012, lo que pretendía lograr mediante una reducción del déficit en un promedio anual de 1,25 puntos del PIB. Esa voluntad le ha permitido un reconocimiento del sacrificio, en parte frustrado por un entorno económico adverso. La consecuencia de ambos factores es que la Comisión concede al Gobierno español un año más para la corrección, lo mismo que a Irlanda, Francia y Reino Unido.

El desequilibrio se deberá reducir 1,75 puntos de PIB de media cada año

A cambio de alargar el plazo se endurece el esfuerzo español, que deberá ser de 1,75 puntos de PIB anuales de aquí a 2013, como señaló Joaquín Almunia al dar cuenta de la batería de medidas adoptadas ayer por la Comisión para 14 países. Mayor laxitud en el tiempo supone también un mayor sacrificio por más tiempo. "España ya ha hecho cambios para el año 2010 y los seguirá haciendo", profetizó el comisario de Asuntos Económicos, quien a finales de enero tendrá noticia del desarrollo del programa español.

Al igual que para el resto de países, Almunia señaló que Bruselas no va a reclamar que el grueso de la consolidación se realice en el primer año, sino "entre 2011 y el final de 2013".

La Comisión no ultimó ayer la prevista publicación de las recomendaciones a España y los demás países, pero en un comunicado de prensa instaba al Gobierno "a continuar las reformas de los regímenes de pensiones y sanitario, dado el peligro que suponen para la sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas".

Si esos rubros son genéricos para muchos países, Almunia abundó en recomendaciones de conocedor de la situación interna española. El Estado no debe limitarse a tutelar la marcha de la Administración central, sino vigilar con extrema atención otras administraciones públicas que tienden a escurrir el bulto a la hora del rigor presupuestario. "Autonomías y ayuntamientos contribuyen de forma muy importante al gasto público en España y deben contribuir también al ajuste presupuestario necesario", subrayó el comisario.

La Comisión hace notar que el endeudamiento público español, que estaba en franca progresión descendente en los pasados años y que se mantuvo por debajo del 40% desde 2006, rondará el 66% en 2010 (el Pacto de Estabilidad reclama el 60%) y subirá hasta el 74% en 2011. El paro continuará creciendo y tocará el 20% en 2010 antes de alcanzar la cota del 20,5% en 2011, año al que habrá que esperar para ver a la economía española crecer, aunque sólo sea al 1%. Sin entrar en detalles, Almunia considera que "hay un consenso bastante elevado en España" sobre lo que se debe hacer, pero lamenta que siga sin traducirse en medidas concretas.

Abogó el comisario por un cambio en el modelo productivo español, en vista del irreparable reventón de la burbuja inmobiliaria que por contribuir de forma insostenible a un crecimiento frágil "no es deseable que lo vuelva a hacer".

Cada país tiene sus peculiaridades y junto a los cinco que ayer pasaron el examen de sus políticas de lucha contra el déficit excesivo (España, Francia, Irlanda, Grecia y Reino Unido), a los que se concedió un año más de tolerancia, con la excepción de Grecia, la Comisión fijó por primera vez fechas para someter a control los déficit excesivos de otros nueve (Alemania, Austria, Bélgica, Eslovaquia, Eslovenia, Italia, Países Bajos, Portugal y República Checa). La mayoría tiene hasta 2013 para realizar la corrección.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de noviembre de 2009