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La UE abre el debate para fijar una tasa sobre el CO2

Salgado anuncia que penalizará ciertos "modos de transporte"

La introducción de nuevos impuestos o tasas para reducir las emisiones de CO2 constituyó ayer el debate principal del consejo de ministros de Economía de la UE. En este campo, la vicepresidenta del Gobierno y ministra de Economía, Elena Salgado, anunció el plan de establecer un impuesto sobre el transporte contaminante en la Ley de Economía Sostenible, que tiene previsto aprobar el Gobierno el 16 de octubre.

Salgado precisó que, aunque la nueva ley "no está pensada para imponer nuevos impuestos sino para establecer incentivos hacia una producción económica más sostenible en términos medioambientales", también podría haber "un incentivo negativo sobre modos de transporte".

Salgado aseguró que la instauración de nuevas tasas "no es el fundamento básico de la ley de economía sostenible" del Gobierno. La norma prevé "más bien incentivos fiscales positivos", como "primas a la producción de energías renovables para tener una economía ambiental más sostenible".

"La Ley de Economía Sostenible no está pensada para poner nuevos impuestos"

Con sus declaraciones, Salgado aumentó la incertidumbre sobre esta ley. Hace un mes, fuentes de Economía negaban que la norma fuera a incluir nuevos impuestos ecológicos. La intención inicial era reformar el impuesto de circulación para que dependa del CO2, como ya ocurre con el de matriculación. El PSOE asumió ese compromiso en 2007 y desde entonces diseña la reforma con los ayuntamientos, que recaudan ese tributo. Posteriomente, el ministro José Blanco y el vicepresidente Manuel Chaves apoyaron la creación de un impuesto que penalice la emisión de CO2.

En relación a la tasa sobre el carbono, Salgado señaló ayer que hay mecanismos alternativos a la creación de nuevas figuras impositivas como las primas a la producción de energías renovables. Pero también recordó que, al plantearse la revisión de fiscalidad de la energía, es "un buen momento" para hablar de gravar el CO2. Y matizó que esta medida debería aplicarse de manera armonizada para no dañar el mercado interior.

El comisario de Fiscalidad, László Kovács, manifestó que la Comisión considera seriamente establecer "una tasa de carbono a nivel europeo para promover la lucha contra el cambo climático". Algunos países, como Finlandia, Dinamarca y Suecia, ya tienen una tasa de este tipo. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha anunciado un impuesto parecido para los consumidores. Su ministra de Economía, Christine Lagarde, reconoció "que era difícil pero que habría que trabajar en ello".

Kovács admitió las dificultades de establecer cualquier impuesto nuevo y más en las actuales circunstancias de crisis pero señaló que el cambio climático es "una cuestión de vida o muerte para la humanidad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de octubre de 2009