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Entrevista:PEDRO ALONSO | Director del CRESIB

"Si fuese la gripe A todo habría ido a otra velocidad"

La OMS aprobará el próximo mes de octubre una recomendación para que los gobiernos afectados por la malaria incluyan este tratamiento intermitente de los bebés menores de un año en sus protocolos sanitarios. Conseguir que el organismo dé esta directriz no ha sido fácil, explica Pedro Alonso, director del Centro de Investigación en Salud Internacional de Barcelona (CRESIB) y premio Príncipe de Asturias de Cooperación en 2008.

Los obstáculos y la burocracia se han llevado buena parte del tiempo que ha tardado en llegar la recomendación. Los estudios se iniciaron en 1998. En 2006, el equipo de Alonso ya publicó en The Lancet el grueso de los resultados, y se los presentó a la OMS para que emitiese una recomendación. "Ha sido complicado. En el 2006 nos pidieron más documentación. Ahora, en mayo del 2009, les hemos aplastado con tantos datos positivos que no les ha quedado más remedio. Si fuese la gripe A todo habría ido todo a otra velocidad. Pero el proceso ha sido lento y no da la sensación de urgencia. Aprobamos vacunas para la gripe A en cuestión de cuatro meses. Pero la malaria, que sí mata a millones de personas, resulta más complicado", afirma.

Pedro Alonso cuenta en su equipo con una investigadora de lujo: Clara Menéndez, su esposa. Sus esfuerzos se unieron ya desde que se conocieron en los ochenta en la facultad de Medicina. Ambos tenían claro su objetivo: luchar contra la malaria. Y juntos fundaron el centro de Manhiça cuando era una pequeña oficina y poco más. Ahora, ella como responsable del estudio de este gran consorcio, y él como director del CRESIB, se muestran gratamente satisfechos por haberse convertido en referencia mundial y por lograr una medida efectiva y asequible para los sistemas sanitario de los países pobres. "En términos reales éste es el mayor avance desde que hace 20 años se generalizaron las mosquiteras

impregnadas de insecticida".

Alonso también está satisfecho de haber aglutinado en un solo consorcio el esfuerzo de muchos investigadores de todo el mundo. "La lucha debe ser internacional". También han contado con el apoyo incondicional, de la Fundación Bill y Melinda Gates, y de la Fundación BBVA. "Estamos en un momento muy importante porque en algunas zonas está disminuyendo el impacto de la enfermedad, posiblemente por un mayor esfuerzo internacional". ¿De qué cifras hablamos? A falta de datos fiables, Alonso calcula que "hace entre seis y ocho años afectaba a entre uno y dos millones de personas. Creemos que hoy afecta a entre 800.000 y 900.000 personas, un 20% menos", explica el investigador. "Esa tendencia hay que mantenerla. Si levantamos el pie del acelerador, la malaria vuelve", concluye.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de septiembre de 2009