Morales promete en Madrid luchar por la legalización de todos los inmigrantes

El presidente boliviano carga contra las bases de EE UU en Latinoamérica

"Cuando los españoles y los europeos llegaban a América, nuestros abuelos nunca dijeron que eran ilegales", recordó ayer en Leganés (Madrid) el presidente boliviano, Evo Morales, ante más de 7.000 personas, en su mayoría latinoamericanos, a los que prometió "dar la batalla", incluso en Naciones Unidas, para que todos los inmigrantes sean reconocidos como legales. "Todos tienen derecho a habitar en cualquier parte del mundo, respetando las normas de cada país", proclamó, tras asegurar que declarar ilegal a un inmigrante "es un gran error".

El Ministerio de Asuntos Exteriores estima que en España viven hasta 250.000 bolivianos, aunque sólo 98.000 están regularizados, por lo que es una de las comunidades con mayor porcentaje de inmigrantes irregulares.

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La Cubierta de Leganés casi se vino abajo cuando, pasadas las ocho de la tarde, Morales hizo su entrada en el ruedo. El público, que llenaba más de la mitad del tendido de esta antigua plaza de toros y llevaba horas esperando, le recibió con gritos de "¡Eeeeevo, Eeeeeevo!", y agitar de banderolas bolivianas.

Aunque la Embajada boliviana en Madrid negó carácter electoral al acto, a menos de tres meses de las elecciones presidenciales y legislativas del 6 de diciembre, todo estaba diseñado para ensalzar la figura del presidente aspirante a la reelección.

El escenario estaba engalanado con un retrato de Morales, luciendo la banda presidencial, y una whifala, un mosaico multicolor que representa a la nación aymara, la etnia indígena a la que pertenece el presidente. Como telonero de lujo intervino el ex director general de la UNESCO Federico Mayor Zaragoza, quien elogió la gestión de Morales y le deseó que siga al frente de Bolivia "por muchos años".

Morales no llegó a pedir expresamente el voto de sus conciudadanos, pero sí les recordó que por vez primera podrán participar en estas elecciones los residentes en el exterior y calificó de "atentado contra los derechos humanos" el intento por limitarles su derecho al sufragio.

Pero el momento de su discurso que arrancó más entusiasmo fue cuando arremetió contra la instalación de bases militares de Estados Unidos en Colombia. Tras recordar que en la nueva Constitución boliviana "no se permite ninguna base militar extranjera", aseguró que "donde hay bases de EE UU hay golpes militares". "¡Ayudadnos a acabar con las bases militares en Latinoamérica!", pidió a las organizaciones sociales y partidos de izquierda que apoyaron el acto.

Por el contrario, se mostró conciliador con el Gobierno español, cuya "comprensión" elogió, y anunció que en este viaje se firmará un acuerdo para que los bolivianos puedan votar en las elecciones municipales españolas, al tiempo que les prometió conseguir la validez de los permisos de conducir y duplicar los tres consulados con los que actualmente cuenta Bolivia en España (Madrid, Barcelona y Murcia).

Morales llegó a Madrid procedente de Ginebra (Suiza), donde negoció con la Unión Internacional de Telecomunicaciones la reserva de una posición orbital para el futuro satélite de comunicaciones boliviano, que Morales quiere llamar Tupac Katati, en recuerdo de un cacique indio que se sublevó contra la dominación española en el siglo XVIII. Una de las obsesiones de Morales es reescribir la historia oficial para atribuir a las revueltas indígenas el origen del movimiento anticolonial que culminó hace dos siglos con las independencias latinoamericanas.

Esta mañana, Morales cambiará la arena del coso taurino por las alfombras del lujoso Hotel Ritz, donde se reunirá con empresarios a los que quiere convencer para que inviertan en su país a pesar de los sobresaltos provocados por las nacionalizaciones de su primer mandato.

Morales defendió ayer en Leganés estas nacionalizaciones y clamó contra quienes, en el pasado, "saquearon los recursos naturales" de su país. También pidió a los países industrializados que "empiecen a pensar seriamente en cancelas la deuda climática, por haber hecho mucho daño al medio ambiente".

En respuesta al ministro español de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, quien se había quejado de la inestabilidad que provoca en Bolivia la sucesión de elecciones y referendos contestó: "Es verdad que ahora hay elecciones tras elecciones. Antes sólo había golpe tras golpe". El último, según Morales, fue el "golpe civil" que el año pasado protagonizaron los gobernadores de las provincias del oriente boliviano, mayoritariamente criollo y opuesto a su política.

Evo Morales, durante su encuentro con bolivianos residentes en España en La Cubierta de Leganés.
Evo Morales, durante su encuentro con bolivianos residentes en España en La Cubierta de Leganés.ÁLVARO GARCÍA

Sobre la firma

Miguel González

Responsable de la información sobre diplomacia y política de defensa, Casa del Rey y Vox en EL PAÍS. Licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) en 1982. Trabajó también en El Noticiero Universal, La Vanguardia y El Periódico de Cataluña. Experto en aprender.

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