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Golpe en Honduras

España propone a la UE la retirada de sus embajadores

Moratinos habló ayer con la nueva presidencia sueca de la Unión

España propuso ayer a sus 27 socios de la Unión Europea (UE) la llamada a consultas de sus embajadores en Tegucigalpa, en lo que el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, calificó como un gesto "necesario y urgente para mostrar firmeza" ante "la ruptura del orden constitucional" en Honduras.

La llamada a consultas, que supone la retirada del embajador por tiempo indefinido, es una de las medidas más duras que se pueden adoptar desde el punto de vista diplomático para expresar malestar o protesta.

Antes de que España la propusiera a sus socios de la UE, ya la habían tomado un buen número de países latinoamericanos: en primer lugar, los miembros del Sistema de Integración Centroamericana (Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Panamá, República Dominicana, Nicaragua y Belice, además de la propia Honduras); luego los de la Alianza Bolivariana de las Américas (ALBA), que lidera el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y finalmente Chile y México, entre otros. En cambio, Washington ha descartado por ahora la retirada de su representante en Tegucigalpa.

La diplomacia española excluye todo contacto con el Gobierno provisional

En una rueda de prensa conjunta con el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer -quien pasó por Madrid para despedirse, ya que deja su cargo a finales de julio-, Moratinos explicó que estaba intentando contactar con el presidente de turno de la UE -su homólogo checo, Jan Kohout- para pedirle la puesta en marcha de "los mecanismos de concertación europea para solicitar la llamada a consulta de los embajadores".

Un portavoz de su departamento explicó anoche que Moratinos había hablado con Kohout y con el jefe de la diplomacia sueca, Carl Bildt, quien a partir de hoy se hace cargo de la presidencia semestral de la UE y al que corresponderá concertar una medida que España quiere que se aplique "lo más rápidamente posible".

Moratinos insistió en calificar de "farsa" la sustitución del jefe de Estado constitucional, Manuel Zelaya, por el hasta ahora presidente del Parlamento, Roberto Micheletti, y aseguró que "ni España ni nadie en la comunidad internacional va a dar ningún tipo de legitimidad a las autoridades provisionales inconstitucionales que tienen ahora los hondureños". Tras calificar a Zelaya de "auténtico presidente", insistió en que España "no va hacer ningún gesto ni mantener ninguna comunicación que se pueda entender como contacto o legitimación" al nuevo Gobierno provisional.

Fuentes diplomáticas se mostraron convencidas de que la UE asumirá la propuesta española, ya que el comunicado de condena del golpe, que los ministros de Asuntos Exteriores europeos difundieron el pasado domingo en Corfú (Grecia) a propuesta de Moratinos, fue aprobado "sin la menor vacilación ni reparo por parte de ningún país".

La Comisión de Asuntos Iberoamericanos del Senado se sumó ayer a la condena de la intervención militar en Honduras con un comunicado aprobado unánimente por los grupos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de julio de 2009