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Pleno del Congreso

El PSOE salva su plan de gasto para 2010 al abstenerse CiU

Sólo CC y UPN votaron a favor del proyecto del Gobierno

Lo mejor para el Gobierno es que ayer superó el primer trámite de los Presupuestos de 2010, los más difíciles para José Luis Rodríguez Zapatero. Puede respirar por el momento, gracias a una exigua mayoría que no llega a la mitad del Congreso. El capítulo negativo es que, para aprobar el techo de gasto (182.439 millones de euros en 2010), el PSOE sólo ha sumado los dos votos de Coalición Canaria y el de UPN; que, para lograr la decisiva abstención de los 10 diputados de CiU y de la izquierda, se ha dejado jirones con el traspiés fiscal; y que mantiene empedrado y oscuro el camino de la negociación presupuestaria para otoño. Todo bajo la habitual catarata de reproches a la política económica que todos los portavoces, sin excepción, lanzaron contra el Gobierno, como cada vez que se habla de la crisis.

El debate de ayer giró sobre todo en torno a la conveniencia de subir los impuestos a las rentas más altas y, de cara a la negociación de los Presupuestos, quedó definido el escenario en el que el Gobierno deberá optar. En un lado está CiU, que abomina de las subidas de impuestos, y en el otro los partidos de la izquierda (ERC, BNG, IU e ICV), que condicionan su voto a las cuentas a un giro fiscal que grave las rentas altas. O sea, lo que propuso el PSOE durante seis horas el martes y a lo que finalmente renunció.

Intermitente a la izquierda

"Ustedes han puesto el intermitente a la izquierda para acabar girando a la derecha. Lo que enerva y molesta a mucha gente, sobre todo a las clases populares y medias, es que en este contexto de crisis no paguen mucho más aquellos que tienen también mucho más", le dijo Joan Ridao (ERC) a la vicepresidenta Elena Salgado. "Acometan de una vez, frente a los titubeos que están manifestando, una reforma fiscal que mejore la progresividad del sistema, distribuya de manera más justa el esfuerzo fiscal y permita captar más recursos", le exigió Francisco Jorquera (BNG).

En el otro bloque de posibles costaleros presupuestarios, Josep Sánchez Llibre (CiU) le dijo: "No vamos a apoyar políticas indiscriminadas de incremento de impuestos". Salgado no dio pistas sobre cuál es la opción del Gobierno, más allá de las que ha dado en los últimos días sobre su propósito de mitigar el déficit con subidas de impuestos.

El frente del no lo encabezó el PP, con Cristóbal Montoro como artillero. "Ya está usted en la historia de la Hacienda pública española, ya la ha llevado a la mayor ruina que ha vivido, lo cual tiene mérito para llevar poco más de tres meses en el cargo. Lo que nos está trayendo es penuria, recesión económica, paro y subida de impuestos; segura subida de impuestos", remachó. Y le siguieron el PNV, UPyD y ERC. Ridao estuvo una hora con Zapatero en el Congreso hablando, fundamentalmente, de financiación.

Con el PSOE votaron dos partidos que no son precisamente de izquierdas: CC y UPN. Los primeros porque Zapatero va el lunes a las islas a anunciar un plan económico específico para el archipiélago con 21 medidas; y UPN porque mantiene un pacto de hierro tras el apoyo del PSOE al Gobierno de UPN en Navarra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 26 de junio de 2009