Zapatero aún duda sobre Garoña

El Gobierno apurará el plazo para decidir sobre la nuclear - Apunta al cierre, pero aún sopesa pros y contras

Y sin embargo, Garoña aún respira. Al menos de momento. Pese a que el presidente del Gobierno anunció el miércoles en el Congreso que "cumplirá el programa" de cierre nuclear; pese a que el día antes recordó en el Senado que "en 2011 se cumple su ciclo de vida útil, los 40 años para los que fue diseñada"; y a pesar de que según el número dos del PSOE, José Blanco, no se da "el déficit energético" que mantendría la nuclear abierta. A pesar de todo eso, Moncloa no ha despejado aún todas las dudas sobre el futuro de la central nuclear, según fuentes del Ejecutivo. Zapatero, quien tomará la decisión final, prevé apurar el plazo -tiene hasta el 5 de julio- y aún estudia argumentos a favor y en contra del cierre.

Si se cierra, Iberdrola y Endesa reclamarán una compensación millonaria

"En política lo más importante es cumplir con la palabra dada. Tenemos un compromiso que es que sólo excepcionalmente, porque hubiera un déficit energético, continuaríamos con la central de Garoña. Parece que no es el caso, en todo caso hay que examinarlo". Las declaraciones de Blanco en la SER el pasado jueves sentaron, más que ninguna otra, como un mazazo en el sector nuclear.

"Parece que ya está todo decidido", se lamentó tras escucharlo una fuente del sector próxima al PSOE partidario de la prórroga de la central. La sensación extendida es que tras esas declaraciones es complicado que el Gobierno se eche atrás y mantenga abierta la nuclear más allá de 2011, cuando la planta cumple los 40 años para los que fue diseñada.

En caso contrario, sería la primera en España en superar ese periodo. De ahí la importancia de la decisión. Si la cierra, Zapatero habrá cortado las alas del sector nuclear y lanzado un mensaje que llegaría a todos los rincones. Si permite que funcione más allá de 2011, aunque no sea durante 10 años, habrá abierto la puerta al resto de las nucleares pese a sus mensajes contra esta energía.

El PSOE llevaba en su programa electoral el compromiso de cerrar las nucleares "al final de su vida útil dando prioridad a la garantía" de suministro. En la campaña de 2004 fue mucho más claro al anunciar el cierre de las nucleares en 20 años. La central produce el 1,4% de la electricidad de España y la caída de la demanda y la construcción los últimos años de plantas de gas y molinos hace que ya no sea imprescindible. Las nucleares producen un 18% de la electricidad, pero Garoña es la más pequeña de ellas.

Aunque jurídicamente el concepto "vida útil" del programa no tiene entidad, políticamente Zapatero entendió que eran los 40 años de vida inicial de planta, y así lo expresó en el Senado. El Consejo de Seguridad Nuclear define vida útil como el "periodo durante el cual una central puede ser operada cumpliendo las exigencias de seguridad", algo que incluye los próximos 10 años tras dar el visto bueno a su prórroga.

El Ejecutivo aún estudia los argumentos a favor y en contra del cierre. Si decide clausurar la planta, debe realizar un informe sólido que avale la decisión. Si se da ese caso, Endesa e Iberdrola, propietarias de la planta al 50%, reclamarán en los tribunales una compensación millonaria al considerarlo casi una expropiación. Y ahí el Ejecutivo debe exponer argumentos más allá del programa. Ahí se debate Garoña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 14 de junio de 2009.

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