Reportaje:

Cuba espera la lluvia de dólares

Las reformas de Obama multiplicarán el gasto y las remesas, según los expertos

Cuba espera que se incremente entre 300 millones y 500 millones de dólares anuales (entre 220 millones y 367 millones de euros) el dinero que recibe de los exiliados en EE UU gracias a las últimas medidas flexibilizadoras del presidente Barack Obama, que este mes amplió las visitas de los cubano-estadounidenses y las remesas que pueden enviar a la isla.

Economistas cubanos consideran, en función de estimaciones anteriores de la Comisión Económica Para América Latina (CEPAL) que cifran entre 900 millones y 1.000 millones de dólares lo que Cuba recibía al año por remesas, que los datos "son considerables dada la precariedad de la economía cubana". "Éstas son cifras polémicas y si usted quiere políticas, pero le aseguro que son conservadoras", dijo uno de los analistas entrevistados.

Hasta 2004, casi todos los cubano-estadounidenses podían obtener anualmente sin dificultad una licencia general de Washington para visitar a sus familiares. Pero desde entonces, debido a las restricciones impuestas por el ex presidente George Bush, las visitas se redujeron a una cada tres años y se redefinió el concepto de familiar cercano a padres, hermanos, hijos, abuelos o nietos.

La fobia anticastrista de Bush limitó las visitas a 14 días trienales, y la cantidad de dinero a gastar a 50 dólares diarios.

Ahora Obama ha vuelto a la situación anterior: un viaje al año, permanecer lo que se desee y un gasto diario de hasta 170 dólares. Nada ha dicho de las remesas -hasta ahora se podían enviar 1.200 dólares al año- pero se amplía el concepto de familiar cercano, que ahora incluye a primos, tíos y sobrinos. Sobre las compras de medicinas y alimentos, se dan facilidades para que Cuba pague cuando reciba los productos.

De momento, el diario Granma calificó ayer la medida de Obama de "un primer revés contra la mafia anticastrista de Miami", aunque aclaró que el "bloqueo sigue en pie" y que las enmiendas aprobadas la semana pasada "no modifican el cerco que sucesivas Administraciones han tendido sobre Cuba".

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Políticos cubanos y estadounidenses que andan en la senda del realismo, coinciden en que el primer gesto de Obama tiene valor. "No está mal para empezar... todavía está lejos pensar en la eliminación de las restricciones a los estadounidenses para que hagan turismo en Cuba, pero hay muchos interesados en que progrese el tema", dice uno de los promotores de esta iniciativa en EE UU.

Dos datos: hoy viajan a la isla 2.300.000 turistas, y unos 150.000 son cubano-estadounidenses. Un cálculo conservador eleva a 2.000.000 los turistas estadounidenses que podrían viajar a Cuba anualmente.

Fuentes hoteleras españolas dijeron que esperan que la medida tenga consecuencias a partir de este verano. "El incremento de los viajes acabará con todo el familión en un hotel todo incluido de la playa de Varadero", dice un empleado del sector que asegura tener los ojos puestos en la próxima Cumbre de las Américas de Trinidad y Tobago, donde Obama se enfrentará por primera vez a un continente totalmente ganado para la causa del fin del embargo.

Trabajadores de una plantación de tabaco en la provincia cubana de Pinar del Río.
Trabajadores de una plantación de tabaco en la provincia cubana de Pinar del Río.REUTERS

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 23 de marzo de 2009.

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