Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Proceso por expolio contra la arqueóloga del Getty

Marion True, ex responsable de antigüedades del Museo J. Paul Getty de Los Ángeles, compareció el viernes ante el tribunal de Roma que le acusa de comprar piezas antiguas de gran valor arqueológico procedentes de excavaciones ilegales situadas en suelo italiano.

El caso, que está en curso desde 2005, vivió uno de sus momentos cruciales cuando True tomó la palabra y dijo: "Si hubiéramos tenido indicios o pruebas de que un objeto procedía de algún lugar determinado", o de una excavación ilegal, "lo habríamos denunciado y habríamos devuelto el objeto. Ya hemos demostrado que lo hemos hecho antes", añadió True con calma y seguridad.

La conocida arqueóloga, protagonista de esta larga batalla judicial a la que The New York Times dedicaba ayer amplio espacio, mostró al tribunal una lista de piezas que el Museo Getty devolvió a las autoridades italianas durante su mandato como responsable de antigüedades, entre 1986 y 2005.

Bronce etrusco

Entre ellas, había una vasija de hace 2.500 años, atribuida a los artistas griegos Onesimos y Euphronio, un trípode de bronce etrusco, y otros 3.500 objetos procedentes del sitio arqueológico de Francavilla Marittima, en Calabria. Según True, siempre que el museo sabía que un objeto era expoliado, lo restituía a las autoridades.

Ante la sorpresa del mundo del arte, Marion True fue denunciada por el Estado italiano junto al intermediario estadounidense Robert Hecht, y ambos están imputados por "conspiración para traficar ilegalmente con objetos hallados en suelo italiano". Italia reclama al museo 35 piezas supuestamente expoliadas.

Las afirmaciones de True fueron su respuesta espontánea al testimonio de Daniela Rizzo, arqueóloga y testigo del fiscal. Rizzo declaró que True "podía y debía haber hecho más" para prevenir el comercio de antigüedades ilegales. Ésta es la primera vez que la arqueóloga comparece para refutar los cargos. El ministerio italiano ha intentado llegar a acuerdos con diferentes coleccionistas y museos estadounidenses, entre ellos el Metropolitan de Nueva York, el Museo de Bellas Artes de Boston y el Cleveland Museum of Art, para el regreso de otras piezas expoliadas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de marzo de 2009