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La nevada que colapsó Madrid

"Llevo ocho horas atrapada en el coche"

La nieve convierte en una trampa las carreteras de la región - Los autobuses urbanos, los interurbanos y Cercanías de Renfe acumularon problemas y retrasos de hasta tres horas

"Me ha pillado a la ida y a la vuelta". "¿Hay derecho a esto en pleno siglo XXI?". "Decían que no cogiéramos el coche, pero tampoco hay trenes". "No he visto ni un quitanieves, ¡ni uno!". "He estado más de ocho horas atrapada en mi coche". "Me ha caído un motorista encima". "La Guardia Civil no ha avisado de nada, no han tenido narices de decirnos: daos la vuelta". "Yo vivo a ocho kilómetros y me dan ganas de dejar el coche y volver andando". "Pero ¿por qué no viene el autobús?". "No es normal que estemos cortados en la M-40 y no podamos seguir". "He salido a las ocho de casa y me he tenido que dar la vuelta".

Nieve. Mucha nieve. Y Madrid se atasca. Coches parados durante todo el día en carreteras repletas y resbaladizas que ningún quitanieves ha limpiado a tiempo, autobuses que no salen, trenes que no llegan, el aeropuerto de Barajas cerrado más de cinco horas, familias atrapadas en sus casas, 16.500 llamadas a emergencias.

La tormenta comenzó a golpear fuerte pasadas las ocho de la mañana, cuando muchos iban ya en el coche. Otros tuvieron que darse la vuelta. En San Martín de la Vega, Meco o Aranjuez (poblaciones con casi 80.000 habitantes en total) ni siquiera pudieron salir, aunque fueran directos a la ratonera en la que ayer se convirtieron la mayoría de las carreteras madrileñas, que superaban los 400 kilómetros de retenciones a las 10.20. Las peores, la A-2 (Barcelona) y el cruce de la M-50 con la M-45, donde cientos de vehículos pasaron más de nueve horas atrapados. "Me quedé atascado a las 9.20 en la M-50 y he estado allí hasta las seis de la tarde, cuando nos ha rescatado la Guardia Civil", explicaba a Efe Daniel Terrasa. A Cristina Sanz de las Heras, de Soto del Real, la tormenta le pilló camino al trabajo a las 7.30. No pudo llegar. La A-2 estaba cortada en el kilómetro 33. Tardó ocho horas y media en volver a casa. También hubo cortes en la A-3, R-3 y A-4, y filas eternas de coches semiparados en el resto de carreteras.

La ciudad se contagió del caos, con cortes en la Castellana por la mañana, y más trampas. Se recomendaba dejar el coche en casa, pero las alternativas no eran buenas. El 70% de las líneas de autobuses interurbanos y el 30% de los recorridos urbanos funcionaron mal. Hubo retrasos de hasta tres horas en las líneas de Cercanías. Sólo los que tomaron el metro se libraron del caos.La mayoría de los problemas se concentraron al noreste, donde la nevada no paró en seis horas. Marta Gamarra, vecina de Torrejón, salió de su casa a las ocho hacia Coslada por la M-21. Debería haber llegado en 10 minutos. Pero tres horas más tarde una máquina quitanieves volcó delante de su coche y bloqueó la calzada. La Guardia Civil la rescató una hora y media después. "He vuelto a casa indignada porque no había señales ni lo anunciaron y yo iba escuchando la radio desde que salí", contaba. También intervino en la zona la Unidad Militar de Emergencias (UME), que desplazó un batallón para rescatar coches y camiones de la A-2 y la M-45, además de limpiar la nieve en el aeropuerto. A la salida de Barajas, a mediodía, tres chavales de unos 30 años jugaban al póquer en el coche. "Llevamos horas parados, pero al menos nos entretenemos", explicaban junto a una máquina quitanieves.

En la M-40, donde era difícil moverse de 11.30 a 15.00, los conductores abandonaban el coche para tirarse bolas o hacer muñecos de nieve. No vieron a las quitanieves en más de tres horas de parón. Sólo un coche de la Guardia Civil al que le tuvieron que abrir paso. "He visto a la Guardia Civil y no han tenido narices de avisarnos para que diéramos la vuelta. Decirnos: 'Eh, no os metáis ahí en la madriguera", se quejaba Fermín, atrapado entre los kilómetros 10 y 7.

El camino a Aranjuez también fue una ratonera. Cortadas la antigua N-IV y la circunvalación oeste, entrar o salir parecía misión imposible. Los policías locales, en vehículos con cadenas, tuvieron que socorrer a conductores así y a los viajeros de un autobús atrapados a las afueras, en el barrio de La Montaña.

¿Era evitable el colapso de carreteras? Parece que no. "Es una situación que no es habitual" para la que la red de carreteras no está diseñada, según el subdirector de Circulación de la DGT, Enrique Belda. "Siempre hay cosas que no se pueden pensar para la situación extrema", añade Federico Fernández, subdirector de Gestión del tráfico y movilidad de Tráfico.

Tampoco fue fácil moverse en autobús. De las 330 líneas de interurbanos de Madrid, 200 funcionaron mal toda la mañana. "O no han podido salir o no han llegado", explicaba un portavoz de Transportes. "Y luego nos dicen que no cojamos el coche, ¿es esto posible en pleno siglo XXI?", bramaba José Ferrera desde San Fernando de Henares. Media hora frente a la parada. El de la empresa que debe llevarle a Velilla de San Antonio se lo confirma: hoy no hay autobús. El hombre se marcha a casa haciendo autostop.

Casi un tercio de las líneas de autobuses de la EMT (47 de 172) no cubrieron sus recorridos entre 9.30 y 12.30. Sobre todo en Fuencarral, Hortaleza y San Blas. Estaban en la calle, pero resbalaban o se cruzaban entre sí. A las 16.00, aún había cinco líneas desviadas. Aunque pocos cogieron el coche en la ciudad, las salidas de Madrid quedaron colapsadas. Hubo cortes en la Castellana y retenciones en Recoletos, Fuente Carrantona, la M-23, O'Donnell y Arturo Soria.

Algunos viajeros de Cercanías sufrieron hasta tres horas de retrasos en los andenes de la C-4 de Tres Cantos, más de hora y media en la C-3, que une Atocha y Aranjuez. "Y luego quieren que apostemos por el transporte público". Sólo se libró del caos, que no del gentío, el metro, que ayer aumentó un 10% el número de usuarios.

A partir de las 20.00, los atascos ya casi son historia. Pequeñas retenciones en la M-50, asegura el consejero de Presidencia, Francisco Granados. Cierra con mensaje inquietante. "Esta noche [por ayer] se presenta francamente complicada por las heladas que se prevén".

Esta información ha sido elaborada por Pilar Álvarez, Amaya Izquierdo y Javier Sánchez del Moral.

Cronología de nevada que paralizó la región

- 12.30 del jueves. La Comunidad activa el nivel de preemergencia ante un aviso de Meteorología por nieve de dos centímetros.

- 17.20. El Ayuntamiento de Madrid recibe una llamada

de Meteorología avisando de probabilidad de nevada

del 50%. Activa la alerta

naranja y empieza el "salado preventivo" de calles, intercambiadores de

transporte y bocas de metro, entre otros.

- 22.52. Meteorología envía avisa a la Comunidad con nivel de alerta amarilla. Anuncia nevadas de tres centímetros.

- 7.00 del viernes. Empieza a nevar.

- 7.28. Un nuevo aviso de Meteorología habla de "nivel naranja" para la Comunidad.

- 7.30. La Comunidad activa el nivel 1 del plan, ante la previsión de grandes nevadas. El Ayuntamiento activa la alerta roja.

- 8.00. Cortada la A2 en el kilómetro 35 en sentido Guadalajara. Retenciones en la A3 a la altura de Rivas.

- 10.00. Tráfico a camiones restringido en la A3 a la altura de Arganda. Comienzan los cortes en la M-305.

- 11.30. El aeropuerto de Barajas interrumpe las operaciones.

- 11.45. La Comunidad pide ayuda a la UME.

- 12.30. El teléfono de emergencias 112 ha recibido ya 7.300 llamadas. El Ayuntamiento suspende el Servicio de Estacionamiento Regulado.

- 14.30. El Consistorio asegura que en el centro de la ciudad se puede circular con normalidad, teniendo en cuenta las circunstancias.

- 16:03. Se reanuda el tráfico aéreo en Barajas con la apertura de una pista de salidas.

- 17.00. Barajas abre otra pista para las llegadas. El caos en el aeropuerto se prolonga hasta la madrugada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de enero de 2009

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