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Zapatero, Montilla y Chaves abren la puerta al acuerdo de financiación

Acercamiento aún insuficiente tras más de cuatro horas en La Moncloa

Tras la fijación de las líneas básicas para combatir la crisis y la aprobación de los Presupuestos, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha colocado el acuerdo sobre el modelo de financiación autonómica como prioridad de su agenda. La financiación de las comunidades autónomas para afrontar el costo de los servicios que gestionan es una necesidad acuciante en tiempo de crisis. Para la Generalitat, ésta es también su principal urgencia.

El almuerzo que ayer celebró en La Moncloa el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, acompañado del vicepresidente económico, Pedro Solbes, y del secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, con el presidente de la Generalitat de Cataluña, José Montilla, el consejero de Economía, Antoni Castells, y el secretario general de Economía, Martí Carnicer, sirvió como pistoletazo para la negociación final. A continuación, repitió la reunión con el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves. Ambos presidentes socialistas representan las comunidades más pobladas de España.

No se cerró ningún acuerdo en la reunión Zapatero-Montilla, que duró unas tres horas. Pero tras ella se emplazaron a seguir negociando. No se habló de cifras, sino de principios básicos del modelo. Pero hubo avances y algunos, significativos, como la introducción de nivelación en el sistema, es decir, acotar la solidaridad interterritorial. El Gobierno tiene intención de crear dos fondos regionales, según fuentes gubernamentales. Uno de nivelación, para que todas las comunidades tengan los mismos recursos por habitante para prestar los servicios básicos del Estado del bienestar, como educación, sanidad y servicios básicos, como pide Cataluña e indica su Estatuto. Y otro, que ya existe, de suficiencia, con el que el Gobierno garantizará un nivel suficiente de recursos para todas las autonomías, como ahora. Su cuantía dependerá del dinero extra que el Ejecutivo ponga encima de la mesa, a fin de que ningún territorio salga perdiendo en términos absolutos.

Fuentes del departamento de Presidencia del Ejecutivo catalán ven poco probable que se llegue a un acuerdo la semana que viene. "Todavía hay serias discrepancias. Aún queda mucha tela que cortar". Cataluña considera que estos dos fondos, tal como de momento están planteados, no garantizan que las comunidades más prósperas acabarán teniendo más recursos que la media -ahora disponen de muchos menos- sino que sólo se atenuarán las diferencias, nada más. Por eso no acepta la propuesta.

Zapatero quiso dejar claros cinco puntos, según fuentes gubernamentales. El primero es que el nuevo modelo de financiación supondrá una mejora para todas las comunidades autónomas. El segundo es que recogerá los principios básicos de todos los estatutos de autonomía, lo que dificulta poder cuadrar el sudoku. El tercero es que la población será el elemento básico del modelo, aunque se introducirán modulaciones, como la dispersión poblacional. El cuarto es la creación de los dos fondos antes mencionados y el quinto, la aplicación gradual del modelo hasta 2011, tal y como recoge el Estatuto catalán.

Otro de los escollos es el grado de nivelación. El texto estatutario fija que la solidaridad se debe limitar a los servicios de sanidad, educación y servicios sociales básicos del Estado del Bienestar, lo que se estima entre un 65% y un 75% de los recursos. Zapatero y Solbes han recogido el guante de Andalucía y proponen añadir la Justicia.

Lo que está claro es la voluntad de las dos partes por llegar a un acuerdo, a poder ser antes de fin de año, y eso agrada a la Generalitat. Zapatero ha situado ahora como prioridad de su Gobierno, después de varios aplazamientos -agosto, primero, y noviembre, después- el abordaje de la financiación autonómica, con la pretensión de cerrar un principio acuerdo en el curso de las fiestas navideñas.

El presidente, que ha decidido implicarse a fondo en el asunto, admite que las comunidades autónomas, que tienen las competencias sobre sanidad, educación y servicios sociales, están acuciadas financieramente por la crisis económica. Admite, asimismo, que el modelo vigente de financiación autonómica, acordado por unanimidad en 2001, no funciona y castiga a las comunidades dónde más ha aumentado la población, como es el caso de Cataluña, Madrid, Comunidad Valenciana y Baleares, por el boom migratorio.

Pero el presidente rehuye en todo momento facilitar una foto que le diera un perfil bilateral, lo que podría dificultar un acuerdo general. De ahí que ayer no hubiera comparecencias, tras la reunión. El Gobierno catalán, con Montilla y Castells al frente, no están dispuestos a firmar un mal acuerdo. El conseller se juega también su prestigio personal, como académico.

Bases del acuerdo

- Mejora de la financiación para todas las comunidades autónomas.

- Compromiso de recoger los principios de financiación de los distintos estatutos.

- La población será un criterio básico de reparto entre las comunidades, aunque se modulará con otros datos, como la dispersión poblacional.

- Además del fondo de suficiencia, el modelo contará con un fondo de nivelación de los servicios básicos.

- El período de aplicación del modelo se prolongará hasta 2010 y 2011.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de diciembre de 2008

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