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La maldición de Maléfica

No sé si la bruja de La Bella Durmiente es malvada, o ni siquiera bruja, lo que estoy seguro es de que es guionista. Viste de oscuro, trabaja sola en su castillo y nunca es bienvenida a las fiestas. Todos los habitantes de la industria se felicitaban el otro día porque al fin había paz entre televisiones y productores. Bueno, todos no. Los técnicos y los guionistas no fueron invitados. Así que Maléfica está enfadada. No tanto por la falta de tacto (que también), sino porque la recién nacida le parece bastante fea.

Esta ley permite "la paradoja del guionista español" que consiste en que al comprar un DVD de una película en el top manta, al estar grabada en un DVD virgen, el canon por copia privada genera un pequeño beneficio al autor. Si compramos la misma película original, el guionista no obtiene nada.

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Lo que iba a ser un registro que penalizara a los productores que no paguen a los técnicos y a los guionistas, dejándoles sin subvenciones, se ha convertido en un registro de productoras, sin tener en cuenta el dueño o gestor de las mismas. Así que de momento basta con cerrar una productora que no pague y abrir otra con un nombre distinto para seguir disfrutando de las ayudas pertinentes.

La nueva ley del cine no aporta nada a la realidad sindical de técnicos y guionistas, que tienen unas condiciones de trabajo y contratación totalmente distintas a las de otros colectivos. Así que Maléfica ve que ALMA, el sindicato de los guionistas, está en la mesa negociadora del convenio colectivo como invitado, mientras los sindicatos mayoritarios negocian por unos afiliados que no tienen y por una forma de trabajo que desconocen. Y Maléfica empieza a echar humo verde por las orejas.

Maléfica ha visto cómo durante más de ocho años ALMA ha intentado conseguir unos baremos mínimos razonables con FAPAE, cómo las televisiones y los productores llegan a un acuerdo sin prestar ninguna atención a los guionistas y cómo el Ministerio de Cultura los ignora una y otra vez. Y el otro día ni siquiera la llamaron al bautizo.

Así que Maléfica lanza su maldición: con esta nueva ley, dentro de poco los guionistas se extinguirán y las únicas bellas durmientes que habrá serán los espectadores roncando frente a una pantalla vacía.

Carlos Molinero es guionista y vicepresidente de ALMA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 15 de diciembre de 2008.

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