Farggi negocia comprar la planta de Frigo y salvar parte del empleo

Unilever también se plantea prejubilaciones en la histórica fábrica de Barcelona

La cadena catalana de heladerías Farggi negocia comprar al grupo Unilever la fábrica de Frigo en el barrio barcelonés del Poblenou, que la multinacional ha decidido cerrar, y asumir a una parte de la plantilla, formada por 268 trabajadores. Fuentes del sector explicaron ayer que las negociaciones se encuentran en la recta final, aunque la operación requerirá un aval del Instituto Catalán de Finanzas (ICF) y está pendiente del apoyo de otras entidades financieras.

"Unilever ha argumentado que cierra la planta porque tiene sobrecapacidad, porque podrían trabajar el doble de personas de las que lo hacen, y ahora nos dicen que puede seguir con ello una empresa con menos de la mitad de los empleados. No parece una solución para el largo plazo", dice con recelo una fuente sindical. Según otras fuentes, el proyecto industrial en "avanzada" negociación permitiría salvar entre 60 y 80 puestos de trabajo. La multinacional podría subcontratar al nuevo propietario una pequeña parte de la producción de helados. De esta forma, el solar que la histórica fábrica ocupa en la calle de Perú de Barcelona mantendría su uso industrial, aunque algunos representantes sindicales ven con reticencia la operación. La Generalitat se ha mostrado muy activa para intentar encontrar una salida para la plantilla de Frigo.

La mayor parte de la plantilla la forman mujeres de entre 45 y 55 años

Cuando Unilever anunció el cierre a principio de mes, los representantes de los trabajadores encendieron las alarmas sobre una posible operación inmobiliaria especulativa detrás de la decisión, argumentando que la planta barcelonesa tiene beneficios, pero se encuentra en el corazón del ahora llamado distrito tecnológico 22@. El solar está protegido por el catálogo de patrimonio arquitectónico.

Unilever, propietaria también de marcas como los jabones Dove y el detergente Skip, presentó el expediente de regulación de empleo (ERE) para cerrar la histórica fábrica alegando que "es la más desaprovechada y funciona al 50% de su capacidad". Es la más pequeña de Europa: si en Barcelona se producen 35,3 millones de litros de helado, la factoría del grupo en Italia elabora 158 millones. Además la decisión se enmarca en una reestructuración global del grupo, que el verano pasado anunció 20.000 despidos, 12.000 de ellos en Europa.

Aparte de recolocar a parte de la plantilla, la compañía también está dispuesta a prejubilar a parte del personal. El 80% de la plantilla está formado por mujeres de entre 45 y 55 años, un colectivo de difícil recolocación.

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Ésta es una de las patatas calientes que han ido a parar a la mesa del Gobierno catalán en plena crisis económica, junto a los 1.680 despidos anunciados por Nissan y los 280 de Pirelli en Manresa, entre otros recortes.

Farggi, por su parte, se encuentra en fase de expansión. La compañía del grupo Farga, presidido por Ramón Farga, tiene previsto cerrar el año 2008 con 85 establecimientos, varios de ellos ya fuera de Cataluña, como los de Madrid y Ciudad Real. Además la cadena se ha planteado la apertura de centros franquiciados en Dubai, Oriente Próximo y Rusia de la mano de socios locales.

Protesta de trabajadores de Frigo contra el cierre.
Protesta de trabajadores de Frigo contra el cierre.CARLES RIBAS

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