Cantabria ve viable un acuerdo "equitativo" en el conflicto de la pesca

El consejero de Ganadería y Pesca de Cantabria, Jesús Oria, se mostró ayer confiado en llegar a alcanzar "pronto" un acuerdo con su homólogo vasco, Gonzalo Saenz de Samaniego, que ponga fin al conflicto que tienen en la actualidad ambas administraciones por la prohibición impuesta por el Gobierno vasco a las flotas comerciales de cerco para faenar en sus aguas interiores. Oria añadió que el acuerdo al que habrán de llegar sobre las cifras de reducción de las flotas para pescar deberá ser "equitativo", que afecte por igual a las embarcaciones de Cantabria y a las del País Vasco.

El consejero cántabro va a tratar de reunirse con Samaniego -con quien dijo mantener una relación "excelente"- esta misma semana. Intentará alcanzar un acuerdo que, según afirma, deberá permitir que una parte proporcional de los barcos de Cantabria pueda pescar en las aguas interiores vascas en un número equivalente al de los del propio País Vasco. "Si en aguas interiores vascas entraban 40 embarcaciones de esa comunidad autónoma, que entren el 80% menos, y si pescaban 14 barcos cántabros, un 80% menos también", propugnó el consejero santanderino en declaraciones a RNE.

Regeneración biológica

La veda impuesta por el Gobierno vasco trata de dar preservar los recursos del litoral, esquilmados por los propios pescadores, a fin de que tengan tiempo para regenerarse. La medida se basa en las recomendaciones científicas del instituto AZTI, al constatar que el caladero está sobreexplotado. Según el esquema establecido, la pesca de cerco comercial se podrá realizar sin restricciones durante el primer semestre del año. Sin embargo, en el segundo queda prohibida para todas las flotas, incluida la vasca, en fondos inferiores a 35 metros, es decir, en un 40% de las aguas interiores. Estas restriccionbes están inicialmente previstas para los años 2008 y 2009, de modo que si después de realizar el seguimiento se comprueba una regeneración biológica, se volverá a abrir todo el año.

La necesidad de cuidar los caladeros y procurar su regeneración y conservación es compartida por los responsables de pesca de ambas comunidades, que admiten el beneficio de estas medidas. En realidad, el próximo 1 de enero la franja costera ahora vedada volverá a abrirse para todos los bascos. El Gobierno vasco, impulsor de la decisión espera que este respiro sea suficiente para aliviar la situación biológica de la fauna costera y los alevines de numerosas especies. Ahora la flota de artes menores puede pescar con líneas de mano, pero tiene prohibido el uso de redes de fondo, nasas y palangres.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 07 de septiembre de 2008.

Lo más visto en...

Top 50