Reportaje:

Fernán-Gómez, el gran patriarca de los cómicos

Zapatero entrega al actor, a título póstumo, la Gran Cruz de Alfonso X

La música la puso Enrique Morente. La letra, el propio Fernando Fernán-Gómez y de la voz se encargaron sus amigos. El propio actor resonó, limpio y sobrecogedor, durante la lectura del poema Quiero... sueño, de León Felipe -"soy gusano que sueña... y sueño verme un día volando en el viento"-. La platea del cine Doré vivió ayer un idilio con el "patriarca de los cómicos". Así lo calificó el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, durante la entrega a la viuda del actor, Emma Cohen, de la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, concedida a título póstumo.

Todos los asistentes estaban ya sentados cuando comenzó a sonar el tango Caminito, que tanto amaba Fernán-Gómez, y entraron, el escenario en pleno silencio, Rodríguez Zapatero y su esposa junto a Emma Cohen. En las butacas, amigos y admiradores de ese hombre comprometido, excepcional intérprete, escritor, director de cine y teatro, poeta, fallecido en noviembre pasado.

Fue un encuentro emotivo pero austero, presentado por Verónica Forqué y Miguel Rellán. Allí estaban Fernando Trueba y José Luis García Sánchez; los actores Manuel Alexandre, Charo López, Álvaro de Luna, Pilar Bardem, María Asquerino, Carlos Iglesias, Marisa Paredes. También Carmen Sevilla y Massiel. Productores, como Antonio Pérez y José María Morales; exhibidores (Enrique González Macho) y otros representantes de los distintos sectores del cine y el teatro. Y muchos amigos. Y sus hijos Fernando y Helena. También el ministro de Cultura, César Antonio Molina; la titular de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, y la senadora socialista Carmen Alborch.

En el escenario, Tina Sainz, Miriam Díaz Aroca, Sancho Gracia y José Manuel Cervino pusieron voz a algunos fragmentos de sus recuerdos de la infancia y la adolescencia, después de proyectarse un documental Recordando a Fernando, de José Luiz López Linares y Arantxa Aguirre.

Zapatero, primer presidente de la democracia que visitaba la Filmoteca, dijo que las dos palabras que mejor identifican a Fernán-Gómez son "cómico y libre". "El cómico como alguien que se arriesga en el ejercicio de la libertad, para provocarnos o emocionarnos, para mediar entre el público y sus conflictos, entre la sociedad y sus tensiones", aseguró el presidente, que resaltó también el compromiso del actor y director con "nuestra memoria más brillante y dolorosa".

De la memoria también habló la presidenta de la Academia de Cine, Ángeles González Sinde, al dar la bienvenida a la Filmoteca como "la más poderosa herramienta de nuestra memoria".

Que Fernán-Gómez se merecía este homenaje y muchos más, lo saben y lo proclaman sus amigos. También Charo López: "Dado lo reacio que era Fernando a ser distinguido en vida, éste es el momento de hacerlo porque, además, ya no nos puede regañar, que nos regañaba mucho. Ahora somos libres para hacerlo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 27 de mayo de 2008.

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