El Cervantes cambia sus reglas

La composición del jurado del premio se modificará para huir de la politización

El Cervantes busca recuperar el prestigio y dejar atrás la sombra de oficialismo y politización. Y modificará sus reglas a partir de la próxima edición. Los expertos han clamado durante mucho tiempo para que cambie una concepción del galardón demasiado anquilosada. No era ningún secreto que José Jiménez Lozano o Francisco Umbral fueran autores admirados por José María Aznar o que Zapatero recitara de memoria los versos de Antonio Gamoneda. Pero lo fue cuando, durante los Gobiernos que ambos han presidido, los tres escritores recibieron sus premios Cervantes.

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Desde que se empezó a otorgar en 1976, cuando recayó en el poeta Jorge Guillén, el Premio Cervantes no ha estado exento de polémicas. Escritores agraviados que lo denostaban y decían que estaba "cubierto de mierda", como Camilo José Cela antes de recibirlo en 1995, por supuesto; círculos literarios que lo tildaban de oficialista... Sobre todo, desde hace pocos años, el galardón que quiere ser el más importante en lengua castellana ha acarreado una sombra demasiado peligrosa para su prestigio por un riesgo frecuente de politización. La clave está en la excesiva oficialidad de los jurados que lo componen. Algunos diseñados casi a medida para ciertos autores.

Hasta ahora, la mayoría de estamentos convocados para designar a los miembros del jurado eran organismos del Estado. Tenían presencia desde la Biblioteca Nacional a la Dirección General del Libro o departamentos con competencias de cultura en el extranjero dependientes del Ministerio de Asuntos Exteriores. A partir de ahora habrá sólo dos instituciones pertenecientes a los Gobiernos de turno con capacidad para nombrar a miembros del jurado: el Ministerio de Cultura y el Instituto Cervantes.

El resto serán elegidos por organismos independientes y se ampliará la presencia de instituciones latinoamericanas. Desde lugares como la Real Academia, las universidades y el mundo editorial se ha pedido al Gobierno una mayor transparencia. En el Ministerio de Cultura no han querido dar respuesta oficial al nuevo esquema, pero parece que el ministro, César Antonio Molina, quiere anunciar los cambios el lunes próximo. Ese día tiene previsto comparecer junto al poeta Juan Gelman en una rueda de prensa con motivo de la próxima entrega del premio, que tendrá lugar el próximo día 23 de abril -la misma fecha de todos los años, coincidente con la muerte de Cervantes- en la Universidad de Alcalá de Henares.

La reforma se enmarca dentro de la renovación que en la nueva etapa de Cultura se quiere dar también a la designación de los altos cargos. Éstos serán nombrados por medio del código de buenas prácticas, como ha ocurrido en el Museo Reina Sofía. Para ello, durante varios meses, el cambio se ha discutido en algunos lugares de referencia, como la RAE, donde muchos miembros de la institución temen que la politización acabe con el prestigio del premio.

El esquema que se aplicará a partir de ahora será el siguiente: los premiados de los últimos dos años participarán junto con un miembro de la Real Academia Española y otro de las academias de la lengua americanas y de Filipinas. También serán incluidos cuatro miembros de reconocido prestigio pertenecientes al mundo académico de la Universidad o escritores que serán elegidos por la Conferencia de Rectores Universitarios española, por la Unión de Universidades de América Latina (UDUAL), además del Cervantes y el Ministerio de Cultura.

Otro organismo que podrá designar a una parte del jurado será la Asociación Internacional de Hispanistas (AIH). Pero su caso será especial. Quienes elijan no podrán pertenecer a España ni a América Latina. Debe ser un hispanista de cualquier otra nacionalidad. Carlos Alvar, presidente de la AIH, asegura que lo plantearán en su asamblea y colaborarán gustosos.

También Fernando González Urbaneja se muestra contento con que la Federación de Asociaciones de la Prensa Española (FAPE) entre en el nuevo diseño del jurado del Cervantes. "Nos han consultado para designar a un profesional de reconocido prestigio en el campo de la literatura, y así lo haremos", comenta el presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM). La designación de algún responsable de suplementos culturales era hasta la fecha opcional. A partir de ahora quedarán incluidos de forma fija tanto periodistas españoles como latinoamericanos, comentan en la APM.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 17 de abril de 2008.

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