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Sánchez Vidal viaja al mundo incaico y gana el Primavera

No sólo de oro y plata estaba hecho el tesoro de los incas. Eso es, por lo menos, lo que descubre Sebastián de Fonseca, un ingeniero militar ilustrado que en 1780 se ve arrastrado desde Madrid hasta Perú y que, una vez allí, termina dándose de bruces con el imperio incaico. Agustín Sánchez Vidal (Cilleros de la Bastida, Salamanca, 1948) ganó ayer la duodécima edición del Premio Primavera de Novela, dotado con 200.000 euros y que publica Espasa, con Nudo de sangre.

Con una trama cargada de aventuras, cuenta una historia de amor entre un español y una mestiza y tiene como telón de fondo una civilización misteriosa y sofisticada, que aguantó durante años el avance de los conquistadores españoles. "No tenían escritura", dice Sánchez Vidal, "pero fueron capaces de construir una sociedad tan sofisticada que fue, de todas las de entonces, la que mejor supo atender las necesidades de sus súbditos. Y que resistió, pese a su inferioridad, durante 36 años el asedio del imperio más poderoso de aquellos días. Y que levantó Machu Picchu, una imponente obra en la que la arquitectura y la naturaleza están íntimamente imbricadas. Y que no daba un valor especial al oro y la plata". Ése es el auténtico tesoro, y es eso precisamente lo que descubre el ilustrado español cuando se ve forzado a investigar en lo que queda en el siglo XVIII de aquel remoto imperio del siglo XVI.

Un espía en un crucero

Luis del Val (Zaragoza, 1944) quedó finalista (30.000 euros) con Crucero de otoño. La novela narra un viaje por el Mediterráneo en el que coinciden un hombre de negocios de Boston y su mujer con un senador y la suya. Pero hay alguien más, un tipo escéptico (casi cínico) que ha sido espía y que conoce el rumor de fondo que viene de la guerra de Afganistán y desemboca en el terrorismo islámico. "Ahí, en el barco, haciendo turismo con música de Cole Porter y Miller, se cruzan los hilos del pasado con el presente, y surgen viejas pasiones", comenta Del Val de su historia, que tiene mucho de coral y que está llena de meandros.

En esta edición del Primavera han sido 254 las novelas presentadas (de ellas se sabe que 125 proceden de España y 48 de América), y el jurado estuvo integrado por Ana María Matute, Antonio Soler, Ángel Basanta, Ramón Pernas y Ana Rosa Semprún, con Myriam Galaz como secretaria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de febrero de 2008