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Coyuntura agraria

España mantendrá el apoyo al mosto y a la destilación de alcohol

Bruselas ultima la reforma del mercado del vino

Los ministros comunitarios de Agricultura iniciarán hoy en Bruselas las negociaciones para cerrar la aprobación de la reforma de la Organización Común del Mercado (OCM) del vino. Frente a las posiciones de última hora de algunos países, partidarios de no tocar la reglamentación actual, España apoya la reforma desde una posición de equilibrio. Según el secretario general de Agricultura, Josep Puxeu, para el sector vitivinícola es mejor la propuesta de reforma que se ha negociado que aparcar la OCM indefinidamente.

En materia presupuestaria, Bruselas mantiene la ficha de casi 1.300 millones de euros para el sector, pero para distribuir entre más países. El reparto de los fondos se mantiene aún como uno de los motivos de división.

Según los criterios de reparto fijados hasta la fecha, España seguiría siendo el primer perceptor de fondos, con unos 390 millones de euros, el 31%, frente a los 480 millones, el 37%, que percibía en la actualidad. El debate se mantiene en el volumen de recursos que se asigne a cada país en el llamado "sobre" nacional para que cada Estado los gaste según sus prioridades.

Un punto clave en las negociaciones para la reforma ha sido la postura inicial comunitaria de eliminar todos los mecanismos de regulación de los mercados. Bruselas ha flexibilizado finalmente su postura en línea con las peticiones españolas.

La Comisión aceptaría la posibilidad de que los países pudieran seguir asignando recursos para la destilación de vino para la obtención de alcohol para uso de boca, así como ayudas para el mosto. Esta medida se aplicaría de forma transitoria mediante la suscripción de contratos de los agricultores con las industrias alcoholeras para pasar posteriormente una ayuda por hectárea.

Como compensación a esta medida para los países del sur, Bruselas aceptaría el mantenimiento, con ciertas condiciones,de la denominada chaptalización o enriquecimiento artificial del vino en los países del norte.

Sobre la liberalización de las plantaciones, Bruselas mantiene su propuesta para su aplicación en el año 2103. España no se opone a la medida, mientras otros países como Francia la quieren aplazar hasta el ejercicio 2015. En todo caso, las Denominaciones de Origen tendrían la potestad para establecer limitaciones en el ámbito de sus demarcaciones.

En relación con los arranques voluntarios, Bruselas ha rebajado sus pretensiones iniciales de 400.000 a 175.000 hectáreas en un peridodo de tres años.

Bruselas mantiene igualmente su decisión de destinar una parte importante del presupuesto para desarrollo rural. Inicialmente, barajaba una transferencia del 21%. Ante la oposición del sector y de países como España, la propuesta última contempla que ese trasvase sea del 10%. España se opone a esa medida y, en todo caso, defiende que esos fondos se queden en el sector del vino.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de diciembre de 2007