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El Gobierno se ve forzado a defender a Inclán en plena crisis de la sanidad

El Ejecutivo solemniza el respaldo a su labor negociadora con los sindicatos

La crisis que arrastra la sanidad vasca y la prolongación del conflicto entre el departamento y los sindicatos forzó ayer al Gobierno en pleno a salir en defensa del consejero, Gabriel Inclán. Se trata de una actuación inusual en los conflictos sectoriales, que normalmente se manejan exclusivamente en el ámbito de la consejería correspondiente. La intervención corporativa del Ejecutivo refleja la delicada situación por la que pasa el consejero, cuya gestión es muy cuestionada en el ámbito sindical y social relacionado con la sanidad. De hecho, el Gobierno dio al asunto el mismo tratamiento que a las amenazas y acciones violentas contra las empresas que trabajan en la Y ferroviaria. Su portavoz, Miren Azkarate, leyó sendas declaraciones solemnes de apoyo al término de la reunión del Consejo de Gobierno de ayer. Frente al mensaje que lanzan los sindicatos de que su presión ha colocado en la cuerda floja al consejero, fuentes del departamento recalcaron que el mensaje que lanza el Consejo de Gobierno con su manifiesto es que confía plenamente en su labor y que su posición es sólida.

En su declaración, el consejo expresa su "inequívoco respaldo" a la "labor negociadora" de Inclán y denuncia las "acometidas" contra los responsables de Osakidetza y del departamento, en lo que considera "un marco de presión sindical y política". La declaración califica de "ejemplar" la actuación de la consejería en el terreno de las condiciones laborales del personal de Osakidetza y de "excelentes" los resultados en prestaciones sanitarias.

El apoyo al consejero se enmarca en una semana donde se recrudecen las movilizaciones sindicales en su contra. Ayer hubo concentraciones de 15 minutos en los ambulatorios y hospitales de la comunidad y se repetirán el jueves. Para hoy están previstas varias caravanas de coches recorriendo las tres capitales y el colofón llegará el sábado con la convocatoria de una manifestación en Bilbao contra la política de Inclán. El nivel de enfrentamiento ha ido creciendo en los últimos meses con paros parciales y la amenaza de recrudecer el conflicto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de diciembre de 2007