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Bruselas propone un registro de datos de pasajeros de avión

La Comisión quiere que se tipifique como delito la publicación en Internet de métodos para fabricar bombas

La doctrina estadounidense de seguridad forjada tras el 11-S sigue dando sus frutos al otro lado del Atlántico. La Comisión Europea presentará hoy un paquete de medidas de lucha antiterrorista con el que pretende controlar a los pasajeros que vuelen desde y hacia Europa mediante la creación de un registro de datos similar al estadounidense. Bruselas pretende, además, seguir el rastro de los explosivos que circulen por Europa y castigar la incitación a cometer un acto terrorista (por ejemplo, colgar en Internet instrucciones de cómo fabricar una bomba).

La UE prepara un plan de acción para seguir el rastro de explosivos robados

Organizaciones dedicadas a velar por la protección de datos ya han condenado la propuesta del registro de datos por considerar que convierte a todos en sospechosos. La Unión Europea renovó este año el acuerdo que mantiene con EE UU desde 2003 y por el que entrega una larga lista de datos personales de los viajeros a las autoridades estadounidenses. La idea ahora es copiar ese sistema e implantarlo en Europa.

"Se trata de que las compañías aéreas entreguen a las autoridades de fronteras de cada Estado miembro los datos de los pasajeros que viajen a Europa", explican fuentes comunitarias. Sostienen que esos datos les permitirá evaluar el riesgo que supongan algunos viajeros.

"Se mirarán con más atención los datos de aquellos cuyo perfil coincida con el de terroristas que han actuado en Europa. Por ejemplo, los de los vuelos que vienen de Pakistán rumbo a Reino Unido", explican las mismas fuentes. La obligación de suministrar esta información se aplicará a todos los vuelos que entren y salgan de la Unión.

El texto que deberá presentarse hoy indica que las compañías aéreas deben entregar hasta 19 datos personales de los pasajeros, entre ellos la dirección de correo electrónico, su número de teléfono y el itinerario. Las autoridades de los Veintisiete ya recogen parte de esta información, que el viajero proporciona, por ejemplo, en el control de pasaportes o cuando compra el billete. Esta iniciativa aumenta y especifica el número de datos, fija un plazo en el que permanecerán guardados y obliga a que se informaticen y a que se compartan. La propuesta legislativa contempla que las autoridades de fronteras guarden esos datos entre 5 y 13 años. Excluye, sin embargo, la controvertida entrega de datos relativos a la religión o la raza.

En cuanto a los explosivos, Bruselas quiere que los Veintisiete compartan información sobre el recorrido de los materiales utilizados para fabricar bombas. Que por ejemplo cuando se produzca un robo de explosivos en un país de la UE, el resto de Estados miembros se entere por un sistema de alerta y sea capaz de seguir el rastro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de noviembre de 2007