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Osakidetza logra retener al 80% de médicos que termina su formación

Les ofrece un año de contrato para evitar su marcha a otros sistemas de salud

La veda por hacerse con los médicos especialistas se ha abierto entre las comunidades autónomas. El déficit de facultativos ha obligado a los diferentes sistemas de salud a estirarse económicamente y mejorar sus ofertas para hacerse con ellos. Este es el caso del Servicio Vasco de Salud-Osakidetza, que ha logrado retener al 80% de los médicos internos residentes (MIR) que han terminado su periodo de formación este año en Euskadi. En un momento de dura pugna por hacerse con los médicos, 176 de los 220 que se estaban formando en los hospitales vascos han decidido seguir ligados a ellos.

El final del contrato coincidirá con la convocatoria de una oposición

Para eso, en una iniciativa sin precedentes, la dirección de Osakidetza ordenó en junio pasado a los responsables de todos sus centros sanitarios que ofrecieran un año de contrato a los residentes cuando concluyeran su formación. Con esta medida, intenta seguir vinculando a los facultativos a la red sanitaria vasca, en una coyuntura en el que su déficit ha disparado las alarmas. Esos contratos de un año, y no por meses o de sustitución, deben contribuir, indicó entonces el director de Recursos Humanos de Osakidetza, José Andrés Blasco, a paliar las necesidades del sistema.

El Ministerio de Sanidad ha cifrado en 3.000 médicos el déficit de especialistas en España. Sólo en Madrid, se estima en 1.000. En Euskadi, Osakidetza reconoce falta de facultativos en siete especialidades básicas: pediatría, psiquiatría, dermatología, endocrinología y las cirugías pediátrica, torácica y vascular.

Teniendo en cuenta que la formación de un médico dura al menos diez años (los seis de la carrera y los de la especialización), las jubilaciones que se avecinan (la edad media de la plantilla médica de Osakidetza se acerca a los 49 años) y la presión asistencial en aumento, el déficit aumentará a medio plazo.

Una de las especialidades donde más se está dejando notar la carestía es en pediatría. La escasez de estos facultativos llega hasta el punto de que, en Álava, una de cada cuatro plazas de pediatra la ocupan médicos de familia. Sanidad sostiene que este tipo de facultativos está perfectamente capacitado para atender a los niños y es la figura que funciona en otros países de Europa. Sin embargo, en todos los sistemas sanitarios de las comunidades españolas se ha optado desde hace años por disponer de pediatras en atención primaria. La realidad es que no hay pediatras en paro ni en Osakidetza ni en el resto de servicios de salud autonómicos.

El secretario general del Sindicato Médico de Euskadi, Kepa Urigoitia, resalta que la única manera de conseguir que los profesionales se queden en Euskadi, cuando abundan las ofertas desde el exterior, es con unas condiciones de trabajo "apetecibles". "El acuerdo laboral suscrito con Osakidetza [por el SME] va en esa línea, pero hay que seguir, porque cualquier comunidad tienta a los especialistas de otras con una OPA hostil", dice.

El Servicio Vasco de Salud está buscando fórmulas para hacerse más atractivo a los médicos. Por ejemplo, modificando los sistemas de trabajo, desde la organización de las guardias hasta la propia jornada de trabajo. El director de Recursos Humanos de Osakidetza resume que un sistema atractivo para los médicos supone hoy "contar con buenas condiciones de trabajo, estabilidad en el empleo y un buen salario".

Para cuando finalicen su año de contrato, los 176 MIR que acaban de terminar su periodo de formación, en septiembre de 2008, Sanidad tiene previsto convocar una Oferta Pública de Empleo (OPE). Se trata del mejor sistema para dotar de estabilidad a la plantilla que integra la sanidad pública.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de noviembre de 2007