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Menores como mercancía

Presunto tráfico de niños de Chad

El país africano detiene a nueve franceses que intentaban llevarse a 103 menores

Nueve ciudadanos franceses de la organización humanitaria El Arca de Zoé se hallan detenidos en Chad acusados de "tráfico de niños" y amenazados por el presidente chadiano, Idriss Deby, con "pagar por su horrible crimen", que no es otro que el intento de llevarse a Francia a 103 supuestos huérfanos de entre uno y nueve años, procedentes de la región sudanesa de Darfur, limítrofe con Chad y República Centroafricana.

Unicef acusa a la ONG El Arca de Zoé de recaudar fondos con falsas promesas

Hay muy pocos huérfanos y buena parte son de Chad, no sudaneses

Tanto el Gobierno francés como Unicef, organización de Naciones Unidas dedicada a la protección de la infancia, se han desmarcado de esta ONG, a la que acusan de captar fondos con falsas promesas de adopción. El Arca de Zoé niega las acusaciones, denuncia que sus miembros han sido "apaleados" y atribuye todo a una decisión arbitraria del Gobierno chadiano.

Las autoridades de Chad impidieron el jueves la salida desde el aeropuerto de Abéché, muy cerca de la frontera con Sudán, del avión que había fletado El Arca de Zoé y detuvieron a los seis miembros de esta ONG y a tres periodistas que formaban parte del grupo que durante los últimos meses ha recorrido la zona recogiendo a supuestos huérfanos, cuya condición garantizaban los jefes tribales que identificaban a los niños de los que nadie podía hacerse cargo.

En el aeropuerto de Reims-Vatry, al noreste de París, esperaba una cincuentena de familias francesas dispuestas a acogerles, que habían pagado por los costes logísticos hasta 2.400 euros, aunque algunos dieron menos, según reconoció la secretaria general del Arca de Zoé, Stephanie Lefebvre. "Las familias no iban a adoptarles", explicó Lefebre, "sólo queríamos salvarles de morir dándoles una familia de acogida".

Idriss Deby anunció que los responsables serán "sancionados severamente". La adopción de estos niños no es jurídicamente posible, en tanto que ni Chad ni Sudán contemplan esta posibilidad en su legislación, como la mayoría de países cuya religión oficial es el islam.

Por otra parte, el incidente coincide con la firma del acuerdo entre el Gobierno de Djamena y los cuatro movimientos rebeldes activos en el país, que desempeñan un papel importante en el conflicto de Darfur. Adoum Younousmi, ministro de Infraestructuras, presente en el acto, anunció un inmediato alto el fuego y la liberación de prisioneros por ambas partes.

El Gobierno francés se ha desmarcado de la operación llevada a cabo por la ONG El Arca de Zoé, a la que ha criticado abiertamente. Por un lado, la secretaria de Estado para los Derechos Humanos, Rama Yade, ha calificado el intento de "ilegal e irresponsable". "No sabemos nada sobre los orígenes, nacionalidad o situación real de las familias y comunidades de estos niños", señaló. Según Yade, el Ministerio de Exteriores francés había advertido al Arca de Zoé de que la evacuación de los niños podía infringir las leyes internacionales y que las organizaciones de ayuda que trabajan sobre el terreno en Darfur se oponían a ello.

En este sentido, Unicef, que junto a las autoridades chadianas, el Comité Internacional de la Cruz Roja y el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados se ha hecho cargo de los 103 niños que se quedaron en el aeropuerto de Abéché, se pronunció también en contra de los métodos de esta ONG y denunció que "había muy pocos huérfanos" entre ellos, y que buena parte eran chadianos y no sudaneses procedentes de la conflictiva región de Darfur.

Un portavoz de Unicef se vio obligado a descartar cualquier implicación en el caso, por el hecho de que más de la mitad de los niños llevaran camisetas del Fútbol Club Barcelona con el logotipo de esta agencia de la ONU, que tiene un convenio con el club catalán.

El Arca de Zoé había anunciado públicamente su intención de fletar el avión y evacuar a los niños desde el 28 de abril.

Lefebvre aseguraba ayer al diario Le Parisien que la ONG había contactado con las autoridades judiciales francesas para pedirles salvoconductos para cada niño que iba a ser acogido por familias. La intención era que los niños se acogieran a la figura del asilo político en su condición de refugiados, asegura. "Jurídicamente estamos blindados", añade Lefebre.

Sin embargo, París había visto con malos ojos la operación desde el primer momento. Fuentes diplomáticas francesas en la capital sudanesa, Jartum, citadas por Le Nouvel Observateur, confirmaron que estaban al corriente del proyecto desde la primavera, y que advirtieron a las "autoridades internacionales y a las organizaciones humanitarias" que trabajan en la región.

Francia, antigua potencia colonial de Chad, ha mantenido en todo momento una presencia muy importante en este país. Una de las primeras acciones diplomáticas del nuevo ministro de Exteriores francés, el socialista Bernard Kouchner, fue la apertura de un corredor humanitario para alimentar a los campos de refugiados de la frontera de Chad con Sudán.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de octubre de 2007