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Madrid borrará la huella franquista

La aplicación de la Ley de Memoria Histórica obligará a cambiar 160 nombres de calles

La huella franquista es de grandes dimensiones en Madrid. Un recorrido por la capital y su provincia se convierte en un viaje en el tiempo. Una vuelta por la memoria de España a través de sus símbolos políticos. Desde el Arco del Triunfo (o de la Victoria), en la entrada a la ciudad por Moncloa, hasta el monumento a José Calvo Sotelo, en la salida norte enmarcada por las torres KIO. Además de las innumerables placas incrustadas en edificios inaugurados por el caudillo, y las numerosísimas calles, plazas, monumentos e incluso colegios que llevan el nombre del dictador o de sus generales y ministros.

Gallardón: "Gran parte de los símbolos de Franco están en edificios que gestiona el PSOE"

Aguirre: "Esta ley es un síntoma de totalitarismo absolutamente intolerable"

Hay quien ha dedicado su tiempo y su energía a recopilar esos símbolos y a estudiarlos, como Jesús de Andrés Sanz, profesor de la UNED. Cuenta que la obra del Arco del Triunfo duró 10 años, de 1946 a 1956, y que tenía tres partes, "tal y como se puede ver en la maqueta original: el arco propiamente dicho, el mausoleo a San Antonio (hoy convertido en un edificio de la Administración municipal) y la estatua ecuestre de Franco, que iba a estar orientada frente al arco mirando hacia la carretera de A Coruña". Sin embargo, con el tiempo, y finalizada la II Guerra Mundial, asegura Sanz, "decidieron reducir el carácter militarista de la obra y ubicaron la estatua ecuestre en Nuevos Ministerios, de donde la retiraron finalmente en 2005". Hay quien dice que fue porque Franco no soportaba verse petrificado y quien cuenta que, más bien, lo que no quería era verse saliendo de Madrid a caballo.

Con la nueva Ley de Memoria Histórica, cuya redacción salió el miércoles de la ponencia parlamentaria que se encarga del texto legal, todas las administraciones tendrán que retirar de las calles y edificios los símbolos franquistas que aún quedan, incluidos los nombres. Y parece que Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón van a tener trabajo. Pero hay gente, como Antonio Ortiz, técnico de IU en el Ayuntamiento de Madrid, que les ha facilitado la tarea y se ha molestado en elaborar un listado, a partir del libro de Luis Miguel Aparisi Toponimia madrileña, de todas las "calles franquistas de Madrid". De la "A" a la "V", desde la calle de Agustín de Foxá ("coautor de la letra del himno de la Falange, Cara al sol"), ubicada en el distrito de Chamartín, hasta la avenida de la Victoria ("que conmemora el fin de la Guerra Civil"), en Moncloa, pasando por el General Romero Basart ("coronel de Infantería y segundo jefe en la defensa del Alcázar de Toledo, de donde su hija Carmen se negaría a ser evacuada"), en el distrito de Latina.

Unas 160 calles y plazas. También los del Foro por la Memoria les han adelantado parte de trabajo, gracias a que en su web multitud de personas han ido colgando fotos en el apartado La caza del monumento franquista. Hasta una placa a la entrada del Parque de Atracciones en la que se lee: "Este parque de atracciones, promovido en la Villa de Madrid por su alcalde Carlos Arias Navarro, fue inaugurado en las Fiestas de San Isidro de 1969 siendo caudillo de España Francisco Franco".

Ayer, la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, calificó de "un síntoma de totalitarismo" la manera en que el Gobierno ha sacado adelante la nueva ley (pendiente de aprobación, pero que cuenta con el acuerdo de siete partidos políticos que suman mayoría absoluta en el Congreso). "Resulta absolutamente intolerable", dijo, "que el presidente Rodríguez Zapatero o la mayoría parlamentaria que le apoya, que me da igual, decidan imponernos la memoria", algo que la presidenta considera "individual y particular", y que cada persona puede tener "como le parezca oportuno". A su juicio, esta ley es "la guinda de la legislatura" de Rodríguez Zapatero, cuyo único objetivo es "dividir a los españoles y acabar con los consensos".

Por su parte, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, dijo recordar que "gran parte de los símbolos franquistas" en los edificios de la capital están situados en inmuebles que gestiona el PSOE, como en el Ministerio de Economía y Hacienda, el Cuartel General del Aire, el Centro de Formación del Cuerpo Nacional de Policía en Canillejas y el palacio de la Moncloa. Sin embargo, la placa que se encontraba en la casa presidencial y que aludía a una rehabilitación auspiciada por Franco fue modificada en 2003 y ya sólo consta la fecha de la reforma.

El regidor recordó, además, que existe un símbolo franquista en el paseo del Prado, a la altura del edificio que actualmente es el Caixa Fórum, que ha sido tapado con una cubierta vegetal tras el desmantelamiento de la gasolinera que se ubicaba en las proximidades. "No sé si queda algún otro, pero lo que sí sé es que el ministro de Defensa mantiene la placa de Francisco Franco en el Cuartel General del Aire, el ministro del Interior la mantiene en Canillejas, el ministro de Hacienda mantiene el escudo antiguo en su ministerio y el presidente del Gobierno mantiene una placa en el palacio de la Moncloa", añadió. Con todo, se comprometió a acatar la futura ley. "Habrá casos clarísimos, como la calle de Arriba España, que es el grito de un bando, y otros que no lo serán tanto", aseguró. Nada dijo sobre posibles nuevos nombres.

Un antecesor en el cargo, el socialista Enrique Tierno Galván, devolvió las denominaciones originales a vías como el paseo de la Castellana (avenida del Generalísimo en sus tiempos) o la Gran Vía (en vez de avenida de José Antonio). Fue en 1980.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de octubre de 2007