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El partido de Díez y Savater pide la devolución al Estado de las competencias de educación

Vargas Llosa da su apoyo a Unión Progreso y Democracia para frenar a los nacionalismos

Una reforma constitucional para rescatar para el Estado competencias autonómicas como la educación y la modificación de la Ley Electoral para que los partidos nacionalistas no salgan beneficiados en las elecciones frente a las formaciones de implantación nacional. Son las dos propuestas estrella lanzadas ayer por la ex eurodiputada socialista Rosa Díez, portavoz del nuevo partido Unión Progreso y Democracia (UPD). Sus impulsores, entre los que se encuentran el filósofo Fernando Savater y el dirigente de ¡Basta Ya! Carlos Martínez Gorriarán, contaron con la presencia del escritor hispanoperuano Mario Vargas Llosa, que ofreció su apoyo a la nueva formación en su lucha contra "los nacionalismos reaccionarios".

La convocatoria consiguió llenar el Teatro Auditorio de la Casa de Campo de Madrid, con capacidad para 660 personas. Entre los asistentes destacaban caras conocidas de la política, la cultura y el periodismo que durante los últimos años han expresado públicamente sus diferencias con la política territorial y antiterrorista del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, como el líder de Ciutadans, Albert Rivera, el periodista Arcadi Espada, el catedrático de Ciencia Política Antonio Elorza, el pintor Agustín Ibarrola o el ex dirigente del Foro Ermua Mikel Buesa. También acudió Fernando Maura, diputado del PP por Vizcaya.

El actor Albert Boadella, Fernando Savater, Mario Vargas Llosa y Rosa Díez fueron los encargados de desgranar el ideario y las principales propuestas del partido. Díez, que será la portavoz de la formación, dibujó un negro escenario al señalar que en España "se está produciendo una seria degradación constitucional y de sus símbolos" de la que el Gobierno socialista es responsable.

España se ha colocado en esa situación debido a dos "cosas desagradables" ocurridas en esta legislatura, según Díez. La primera es la aprobación del Estatuto catalán, que según la portavoz de UPD supone "un cambio del modelo de Estado pactado con los que no creen en el Estado" y que "abre el camino hacia una España confederal al establecer la bilateralidad" entre el Estado y Cataluña. La segunda es la ruptura del Pacto Antiterrorista, "el consenso de los dos grandes partidos para derrotar a ETA", que, en su opinión se ha convertido "en un consenso con quienes no quieren acabar" con la banda terrorista.

UPD, que se declara laico y progresista, propone para frenar el ascenso nacionalista una reforma de la Constitución que devuelva al Estado algunas competencias transferidas, como la Educación, "para que no existan 17 sistemas educativos diferentes". También exige una reforma de la Ley Electoral para que ésta no beneficie a los partidos nacionalistas sobre los que se presentan en todo el territorio nacional. "Hay que cambiarla para que el voto de 400.000 ciudadanos no dé el doble de diputados que el de tres millones", afirmó.

Vargas Llosa ofreció su "solidaridad" al nuevo partido por su lucha contra el nacionalismo, "una ideología que nunca puede ser progresista y siempre es reaccionaria", y señaló que se identifica con la política económica del PP, pero no con su "reticencia al laicismo" o su oposición "al matrimonio y la adopción gay", que son "medidas de progreso". Savater aseguró que el nuevo partido apostará por unos buenos servicios públicos "y no por limosnas de 2.500 euros", el importe del cheque-bebé, y avisó: "Que nadie se engañe, este partido nace para arriesgarse, para incordiar".

Ni una urna para Ibarretxe

Unión Progreso y Democracia considera que la nueva propuesta de consulta soberanista presentada el pasado viernes por el lehendakari, Juan José Ibarretxe, en el Parlamento vasco exige una respuesta mucho más firme del presidente del Gobierno que la que, por el momento, ha dado. José Luis Rodríguez Zapatero aseguró que escuchará a Ibarretxe, pero que, al mismo tiempo, el lehendakari le tendrá que escuchar a él. "No va a hacer nada si no es con respeto a la Constitución, las leyes y el Estado de derecho", dijo el presidente del Gobierno desde Rusia.

Para la portavoz de UPD, Rosa Díez, las palabras de Zapatero no son suficientes. "No espero nada de los nacionalistas, pero tengo derecho a exigir una respuesta de quien tiene que defender nuestros derechos. Y eso no se ha hecho", aseguró Díez durante la presentación del partido y entre los aplausos de los asistentes. "Lo que el presidente del Gobierno tiene que decir es que el Estado de derecho no permitirá que ese referéndum se celebre, para que quede claro. Que el Estado hará todo lo que esté en su mano para que no se ponga ni una urna en ningún pueblo remoto del País Vasco", subrayó la portavoz.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 30 de septiembre de 2007

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