Inquietud en los mercados

Sarkozy y Merkel declaran la guerra a los fondos de alto riesgo especulativos

El presidente francés y la canciller alemana piden mayor transparencia en los mercados

El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y la canciller federal alemana, Angela Merkel, declararon ayer que Europa debe enfrentarse a los fondos de alto riesgo que invierten con fines especulativos. Sarkozy exigió una "moralización de los mercados financieros", y Merkel, una mayor "transparencia". Los dos mandatarios proponen la creación a medio plazo de un consejo de sabios encargado de definir el futuro de la Unión Europea. Merkel y Sarkozy no entraron en detalles sobre las diferencias entre Francia y Alemania sobre la política industrial y el futuro de las empresas dedicadas a la energía nuclear.

Francia pedirá al Ecofin que estudie la actuación de "los especuladores"
Más información
El FMI alerta de la pérdida de confianza entre los bancos
Los países ricos creen que la economía crecerá pese a la crisis

El encuentro de ayer, en el palacio de Meseberg, en los alrededores de Berlín, fue el tercero entre Merkel y Sarkozy desde la toma de posesión el pasado 16 de mayo del presidente francés. El primero fue de cortesía, el mismo día en que Sarkozy asumió la presidencia; el segundo, en Toulouse, se centró en los problemas de la empresa aeronáutica europea EADS. El de ayer venía precedido de las diferencias sobre la participación del consorcio alemán Siemens en la empresa atómica francesa Areva. Se piensa en Alemania que Sarkozy intenta que Francia se haga con el control total y compre la parte de Siemens. El diario Süddeutsche Zeitung atribuía en un comentario ayer a Sarkozy nada menos que "nepotismo napoleónico", y afirmaba que el presidente francés quiere entregar la empresa al empresario de la construcción y testigo de su boda Martin Bouygues.

Éste ocupó un tercer lugar en la comparecencia ante la prensa de Merkel y Sarkozy, que lo trataron casi como una patata caliente. Los dos dirigentes abrieron boca con el tema de una iniciativa europea para "limpiar las condiciones de comercio y de competencia y la transparencia de las instituciones financieras". Sobre este tema, Sarkozy se mostró contundente y afirmó: "No se puede permitir que los especuladores destruyan los mercados financieros. Esta falta de transparencia no puede continuar". Añadió que propondrá el tema para la próxima reunión del Ecofin. En respuesta a una pregunta sobre cómo concretar los controles sobre los fondos de alto riesgo, Sarkozy declaró: "No se puede permitir que unas decenas de especuladores echen por tierra todo un sistema internacional adquiriendo dinero sin importar en qué condiciones, comprando a no importa qué precio y sin saber quién presta".

Sarkozy se declaró partidario de la economía de mercado y de la globalización, pero opuesto a los que llegan, compran una empresa, despiden a la mitad de la plantilla, la venden y se llevan los beneficios. Hizo Sarkozy profesión de fe capitalista, pero "un capitalismo para las empresas y no para los especuladores". Merkel estuvo más suave y habló de transparencia y de llevar el tema a la reunión del Fondo Monetario Internacional y el Consejo Europeo.

Conoce en profundidad todas las caras de la moneda.
Suscríbete

Merkel asumió de lleno la propuesta de Sarkozy de crear un consejo de sabios que se encargue de diseñar el futuro de la UE. Este consejo, que Merkel ya ha tratado con la actual presidencia portuguesa de la UE, se creará a medio plazo, después de las elecciones al Parlamento Europeo de 2009. Según Merkel, lo formarán personalidades independientes que aporten conocimientos, distancia y sabiduría, sin que por ahora se haya pensado en su tamaño. La canciller trató de quitar la impresión de que este consejo tenga como objetivo impedir la entrada de Turquía en la UE, un punto en el que coincide con su interlocutor Sarkozy.

El tercer asunto que ocupó la conferencia de prensa fue la cuestión energética. Aprovechó la ocasión Sarkozy para entonar un canto a la energía nuclear y defender la posición favorable de Francia, porque no se puede esperar que con la energía eólica y similares se solucione el problema del abastecimiento en Europa. Según Sarkozy, "Europa no puede quedar ante una situación en la que en un siglo no haya más gas y en 30 o 40 años no haya más petróleo. Nadie se puede imaginar que la energía eólica sirva de base para abastecer a Europa". Dejó claro que Francia mantendrá su apuesta por la energía nuclear. Merkel, por consideración a su socio de gran coalición, los socialdemócratas, optó por no comprometerse, pero el lenguaje corporal daba a entender que compartía la opinión de Sarkozy.

Sobre el vidrioso tema de la participación de Siemens en la francesa Areva, Merkel defendió la cooperación entre Francia y Alemania, y aprovechó para hacer publicidad del grado de conocimiento de Siemens en el campo de la energía atómica. Sarkozy se limitó a una declaración general sobre la disposición de Francia a cooperar.

Sarkozy y Merkel, al llegar a la reunión en Meseberg.
Sarkozy y Merkel, al llegar a la reunión en Meseberg.REUTERS

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS