Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La demanda interna sostiene el crecimiento español pese al enfriamiento de la zona euro

El Gobierno reitera que la crisis de las hipotecas de alto riesgo estadounidenses apenas tendrá efecto en España

El crecimiento de la zona euro no fue tan boyante como se presumía en el segundo trimestre, pero la economía española apenas se resintió. El Instituto Nacional de Estadística (INE) corroboró ayer que la tasa anual de incremento del PIB se sitúa en el 4%, apenas una décima menos que en el arranque del año.

La producción industrial se incrementa más que el valor de la construcción por segundo trimestre consecutivo

El Gobierno reitera que la crisis de las hipotecas de alto riesgo estadounidenses apenas tendrá efecto en España

La expansión anual del PIB se modera al 4%, una décima menos, mientras crece la inversión en bienes de equipo

El renovado vigor que exhibían desde 2006 las economías europeas, principales clientes del sector exterior español, había llegado en el mejor momento para una economía que empezaba a reducir su dependencia del consumo y la inversión inmobiliaria. Pero el crecimiento español sorteó el inesperado traspiés de la zona euro entre abril y junio. Y los detalles de la contabilidad nacional suministrados por el INE vuelven a poner de relieve la fortaleza de la demanda interna.

El consumo final de los hogares, que supone más del 55% del valor del PIB español, acumuló en el segundo trimestre un crecimiento anual del 3,3%. El dato confirma la tendencia a la baja (es una décima menos que en el trimestre anterior), pero también que el descenso es suave, pese a que la subida de los tipos de interés ha encarecido las hipotecas y recortado la capacidad de gasto de las familias.

El secretario de Estado de Economía, David Vegara, destacó que otras "condiciones favorables para el gasto", como la fortaleza del mercado laboral -el número de empleos a jornada completa crece un 3,2%- o la reforma del impuesto sobre la renta, funcionan como contrapeso. Eso sí, el INE recordó que la confianza de los consumidores "empeoró ligeramente respecto al trimestre precedente".

Sector exterior

"El crecimiento del PIB en el segundo trimestre está en línea con lo que habíamos estimado, pero esperábamos una corrección en la aportación negativa del sector exterior que no se ha producido", señaló Raquel Vázquez, del servicio de estudios de Caixa Catalunya. La evolución de la economía española coincide con lo previsto por los expertos, pero el camino recorrido no es el que habían trazado sus pronósticos.

Los analistas auguraban una mayor caída de la demanda interna y un mejor comportamiento del sector exterior. La demanda interna sólo reflejó la ligera caída del consumo familiar (su aportación al crecimiento del PIB bajó una décima, de 5 a 4,9 puntos), mientras que el saldo entre exportaciones e importaciones volvió a restar lo mismo que en el anterior trimestre (0,9 puntos).

"La desaceleración de la zona euro ha influido en que el sector exterior no haya mejorado como se esperaba, pero también el empeoramiento de los datos del gasto de los turistas en el segundo trimestre", explicó Vázquez.

Para la mejora del sector exterior, es fundamental que las principales economías de la zona euro retomen el hilo del crecimiento. El PIB de estos 13 países sólo aumentó un 2,5% entre abril y junio, cuando llevaba cuatro trimestres consecutivos por encima del 3%. La desaceleración fue evidente en Alemania (2,5%), Francia (1,3%) e Italia (1,8%), los principales clientes de las exportaciones españolas.

Bruselas sostiene que la zona euro volverá a subir el pistón en la segunda mitad del año y a esa previsión se agarró ayer Vegara. "Creemos que las previsiones de un buen comportamiento de la zona euro se materializarán más allá de la volatilidad de datos trimestrales", afirmó el secretario de Estado de Economía, quien destacó el diferencial de crecimiento de España con el conjunto de la eurozona (1,5 puntos porcentuales).

El otro componente de la demanda interna, la inversión, igualó la tasa anual del primer trimestre (6,6%). "Lo más positivo de los datos conocidos ayer es el elevadísimo crecimiento de la inversión en bienes de equipo, que además es un indicio de confianza empresarial en el futuro", aseguró un responsable del servicio de estudios de Caja Madrid. El gasto en bienes de equipos aumentó un 13%, y suma ya cuatro trimestres consecutivos con tasas por encima del 10%.

Previsiones confirmadas

El Ministerio de Economía hizo hincapié en este dato y en la moderación de la inversión en construcción (un 4,6%, seis décimas menos que en el anterior trimestre) para concluir que se confirma la tendencia a una "composición más equilibrada" del crecimiento económico, pese a la débil contribución del sector exterior (el déficit comercial de España es el más abultado del mundo, tras el de EE UU). Un juicio apuntalado porque el crecimiento de la industria (4,8%) volvió a superar a la construcción (4%) por segundo trimestre consecutivo.

Con este panorama, Vegara se reafirmó en el pronóstico que hizo hace dos semanas el vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía, Pedro Solbes, al enjuiciar el impacto de la crisis financiera originada por las hipotecas de alto riesgo estadounidenses. "Nada apunta a que el impacto de esta tormenta financiera vaya a ser relevante", opinó el secretario de Estado de Economía, quien sostuvo que las previsiones de crecimiento del ministerio para este año (un 3,8%) no han cambiado.

Vegara pasó de puntillas por el debate sobre la idoneidad de una subida de tipos de interés en la zona euro. "Estoy convencido de que el Banco Central Europeo tendrá en consideración todos los acontecimientos de los dos últimos meses para establecer la política monetaria más acorde con la situación". Pero sí compartió los recelos de la autoridad monetaria ante un posible repunte de la inflación en la segunda mitad del año por el alza del precio de los carburantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de agosto de 2007