Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Millones en el baño de la ministra

La titular argentina de Economía, investigada por presunta evasión fiscal

Los argentinos asisten a la versión financiera del "en casa del herrero, cuchara de palo" después de que una juez federal ordenara el pasado martes (madrugada de ayer en España) que se investigue el hallazgo de una bolsa de papel con 210.000 dólares (154.000 eruos) en el cuarto de baño de Felisa Micelli, ministra de Economía.

Felisa Micelli explicó que el dinero estaba destinado a una operación inmobiliaria que fue cancelada

Micelli, que lleva desde noviembre de 2005 en el cargo, ha admitido que la cantidad encontrada por un policía durante una inspección rutinaria de seguridad es suya, aunque ha explicado que el dinero no tiene nada de irregular, sino que estaba destinado a una "operación inmobiliaria" que luego fue cancelada. Sin embargo, a la juez federal María Servini de Cubría no le ha parecido tan regular la presencia de los fajos de billetes en la zona del Ministerio de Economía habilitada para el uso de su titular y ha ordenado al fiscal Guillermo Marijuán que se encargue del caso.

Hay que explicar que en Argentina no es raro que, al adquirir un piso o un coche, el comprador se presente con una bolsa o maleta llena de billetes, especialmente dólares, la moneda en la que se tasa el precio de viviendas y automóviles. Un dinero sobre cuyo origen nadie pregunta y que tampoco suele terminar en una cuenta de un banco argentino. Esto ha sido así tradicionalmente, pero la costumbre se ha intensificado desde la catástrofe económica de 2001. Y aunque el Gobierno asegura que la economía nacional se recupera, los argentinos no se fían de su sistema financiero y los hechos muestran que no son sólo los ciudadanos de a pie los desconfiados, sino también importantes miembros de ese mismo Ejecutivo.

Contra la ministra se han abierto dos diligencias. Una pesquisa de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas y el estudio de la admisión a trámite de una denuncia penal por evasión impositiva, enriquecimiento ilícito e "incumplimiento de los deberes de funcionario público". Hasta ayer se consideraba a la ministra oficialmente como "investigada", pero no "imputada".

El entorno de la ministra ha apelado a la teoría de la conspiración para justificar el hallazgo del dinero. Detrás del descubrimiento se encontrarían altos funcionarios que se vieron desplazados tras la llegada de Michelli a la cúspide de la institución, una justificación debilitada por el reconocimiento de la propia funcionaria sobre la pertenencia del dinero. La prensa argentina apunta a una vendetta interna en el Ejecutivo tras el caso Skanska, una investigación por corrupción en la contratación de obras públicas que ya ha costado el puesto a dos altos funcionarios de la Administración y que ha dejado muy debilitado al ministro de Planificación federal, Julio de Vido.

No es la primera vez que Michelli se ve envuelta en la polémica. Hace varios meses en plena discusión pública sobre la inflación real en el país y cuando para los compradores resultaba evidente que el precio de la carne se había disparado en los supermercados, la ministra sugirió que los argentinos sólo deberían comer carne de mejor calidad en los días de fiesta.

El escándalo -el primero de este tipo que implica a un miembro del Gobierno argentino- ha estallado en plena precampaña de las elecciones presidenciales de octubre. Aunque el hecho fuera adelantado hace dos semanas por un diario local -al parecer el hallazgo se produjo el 5 de junio- no ha sido hasta 48 horas después del anuncio de la candidatura oficial de Cristina Fernández, la esposa del presidente Néstor Kirchner, a la presidencia cuando la justicia ha tomado cartas en el asunto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de julio de 2007