El Congreso equipara la lengua de signos catalana a la española

La Comisión de Trabajo y Asuntos Sociales del Congreso aprobó ayer el proyecto de ley de las Lenguas de Signos española y catalana, lo que garantizará a las personas sordas "comunicarse entre ellas mismas y su entorno", en palabras de la diputada del PSC Esperanza Esteve. El proyecto de ley, que será ratificado por el Pleno del Congreso la próxima semana, incorpora dos ejes de actuación: por un lado garantiza el derecho de las personas sordas y con discapacidad auditiva (cerca de dos millones de españoles, 100.000 con sordera profunda y un millar sordociegos) a una educación bilingüe: podrán aprender y comunicarse a todos los efectos tanto con la lengua de Signos como con la lengua oral oficial. Dependerá de su elección o la de sus padres si son menores.

Al mismo tiempo, la lengua de Signos catalana adquiere el mismo estatus de la española. De hecho, el proyecto de ley inicial ha abandonado el singular para denominarse Lenguas españolas de Signos. Se deja abierta así la posibilidad de que se reconozcan lenguas de Signos en Euskadi o Galicia.

A raíz de esta norma las personas sordas contarán con servicios de intérpretes en los ámbitos educativos y sanitarios, así como en los medios de comunicación social y la administración judicial y penitenciaria. El ocio y el esparcimiento también serán conquistas accesibles para el colectivo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 19 de junio de 2007.

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