Reportaje:Elecciones 27M

Cerceda, el pueblo de la bendita basura

El municipio coruñés gestiona 6.000 euros de presupuesto por vecino y para el alcalde esta riqueza paga los sacrificios por Galicia

El alcalde de Cerceda huele a proyecto, a metro cuadrado, a subvención, a acuerdo y a millón de euros. El alcalde de Cerceda suda así porque almacena dentro infinitos cálculos, negociaciones y planes, y da por hecho que todos van a salir adelante. "Tenemos que ser exigentes porque cedimos bastante. Galicia debe estar agradecida con nosotros".

"La Xunta debió de aprobar en un año cerca de 400 subvenciones para Cerceda, y la Diputación lo mismo. Si quitamos el mes de agosto, que la Administración no trabaja, y los fines de semana, tocan a dos ayudas diarias. Al ritmo que llevamos, vamos a tener una subvención por persona". El socialista José García Liñares hace números sin parar. "El presupuesto municipal toca a 6.000 euros por habitante", 20 veces más que en los demás municipios, "porque lo normal, por ahí, es que toque a 200 o a 300 euros" por barba.

"En los seis meses pasados dimos más licencias de obra que en los últimos diez años"

Entrando en Cerceda por la carretera de A Coruña, recibe al visitante un enorme panel de hierro troquelado. Representa a un Castelao que posa ante la central térmica de Meirama. Al llegar al ayuntamiento, en el escudo de la entrada aparecen un carballo, un torque celta y, otra vez, la planta de Fenosa en As Encrobas. Esa chimenea fumando constantemente sobre las cabezas de los vecinos es ya el indiscutido emblema municipal. El blasón oficial.

Fue el anterior alcalde popular quien incorporó la térmica al escudo en los 80. Por ley, un municipio sólo puede añadir a sus armas elementos que lleven en la localidad al menos 25 años. La térmica llevaba muchos menos, pero José Gómez García era un visionario. En poco tiempo, aquel concejo deprimido se iba a transformar en uno de los más ricos de Galicia por aceptar las industrias que otros rechazaban.

La térmica, la mina de carbón, la planta de residuos industriales de Sogarisa, el "vertedero controlado" de Areosa, la clasificadora Sigre que recicla medicamentos de toda España, la incineradora de Sogama que no es capaz de asumir las 800.000 toneladas de basura llegadas de toda Galicia y almacena 300.000 cada día...

Y frente a esto, un municipio con trabajo, capaz de pagar la sanidad y la geriatría de sus emigrados en América. Un municipio al que en los 12 años de gobierno de Liñares han retornado ya 2.200 de los 3.500 vecinos que se buscaban la vida en el extranjero. Un municipio con un polígono industrial de 850.000 metros cuadrados y dos más en marcha con "millón y medio de metros más". Un municipio que ya proyecta desdoblar en autovías carreteras que acaba de inaugurar, con parque solar térmico, con Aquapark, dos museos, ciudad deportiva, auditorio, un jardín botánico a punto de estrenar y "unas instalaciones para el fútbol mejores que las de Vigo".

"Tenemos un presupuesto municipal de 30 millones, y 25 los dedicamos a inversión, pero el 70% del dinero no lo ponemos nosotros... Nos viene de fuera", insiste el alcalde, orgulloso. "Esto marcha. Siempre me he llevado bien con quienes me pueden facilitar las cosas. Tuve una excelente relación con Cuiña, con Palmou, con Diz Guedes y con Fraga. Estuve contento con la Xunta del PP y ahora lo estoy con la del PSdeG".

Durante la campaña electoral, García Liñares da tres mítines. Lo hace por tradición, porque, según él, no le hace falta convencer a nadie para ganar: "El PSOE de Cerceda tiene 9 concejales; el PP, 2; el Bloque, 1; y los independientes, que se han retirado esta vez, 1. Tendría que producirse un milagro para que yo no revalidase".

Para los próximos años, Cerceda negocia ya la construcción de un parque solar fotovoltaico participado por los vecinos, una planta de biomasa, un parque temático sobre energías renovables, un centro de desarrollo tecnológico, un geriátrico, una pista de atletismo, un campo de golf, un recinto de aeromodelismo, un spa y pistas de pádel. El alcalde pretende presentarle a Touriño, en pocos meses, una propuesta para construir el circuito de velocidad que también reclaman Verín y O Porriño. "Tenemos un inversor muy potente que está interesado... En el conjunto irán también un centro comercial, una urbanización de lujo y hasta una pista de hielo...".

Del 1 de enero al 30 de junio, la térmica cerrará para adaptarse al carbón de importación. Y enseguida, el agujero de la mina abandonada empezará a llenarse de agua. "En 2013, tendremos un lago artificial con playa. Compraremos las tres estaciones del tren que hay en Cerceda, y en la que queda junto a la mina abriremos el museo de la minería".

Con todas estas promesas, "la gente ya quiere vivir en Cerceda". "En los 6 meses pasados", presume el regidor, "dimos más licencias de obra que en los últimos 10 años. Y las que nos quedan pendientes son todavía muchas más". La travesía principal "está toda vendida" y se proyectan 7 polígonos de viviendas nuevos. Los alquileres alcanzan los 480 euros y ya no se encuentran pisos. "Tenemos mucho trabajo y mucho nivel adquisitivo: hay chicos de 23 años con casa y coche".

Bendita basura. Cerceda tiene tantos planes que su alcalde ya no tiene tiempo de llorar la enésima derrota del equipo de fútbol que también preside. Bendita basura. A veces, en las bolsas y en las cajas de medicamentos llegan por descuido fajos de billetes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 19 de mayo de 2007.

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